La gira de Joseph Biden en Asia Oriental: En busca de la hegemonía perdida.

Introducción.

Una definición típica del concepto de hegemonía es entender la supremacía que un estado ejerce sobre otro (Oxford, 2022). Esta idea, expuesta en el rol que han desempeñado los EUA entre 2012 y 2022 se puede concebir como la supremacía de dicha potencia sobre las regiones del mundo, la cual tiene diferentes interpretaciones. En los últimos tres gobiernos (Barack Obama: 2012-2016, Donald Trump: 2017-2020 y ahora Joseph Biden: 2021-hoy) parece ser que la hegemonía global de los EUA ha pasado por altibajos y hoy se encuentra en un declive (Morales, 2017).

Los EUA han participado en acciones y políticas que los han llevado a mantener su fuerte influencia en diversas regiones del mundo, entre ellas Asia oriental. Durante la época de la Guerra Fría fue importante mantener su presencia en esa zona, tanto por su valor estratégico, como también para reiterar constantemente sus intenciones de limitar la proyección de la URSS y eventualmente de la República Popular China.

Conflictos como los de la península coreana y la guerra de Vietnam llevaron a la potencia norteamericana a mantener un rol activo en la región, principalmente a través de su estrategia diplomática, política, militar y económica. Como consecuencia de ello, los EUA crearon una estructura de seguridad y soporte para sus aliados que funcionó favorablemente a lo largo de los años. Gracias a ello, así como a las distintas dinámicas que se experimentaron en la región, Asia oriental fue transitando poco a poco hacia una estabilidad y transformación de su economía.

Tiempo después, cuando se derrumbó la Unión Soviética, el vacío de poder que dejó Moscú en este escenario llevó a una situación de incertidumbre y a que Washington definiera la continuidad de su estrategia en la zona, particularmente en su cercanía con Japón y Corea del sur. En la Posguerra Fría, las intenciones de los EUA relacionadas con mantener y acrecentar su presencia en esa área fueron ratificadas a través de la cooperación y contribuciones en la distensión de diferentes aspectos críticos, como la rivalidad entre Pyong Yang-Seúl y Tokio. Al tiempo, la emergencia de una potencia en el oriente lejano denota que la hegemonía de los EUA le conduce a una rivalidad con China, no sólo en el ámbito regional, sino global (De la Balze, 2019).

Al paso de los años y de frente a las transformaciones experimentadas en Asia oriental en los ámbitos de la política y economía regionales, las cosas han cambiado significativamente. En el momento actual actores como Rusia y China han modificado sus capacidades y poder, por ende, la reafirmación de ambas potencias en esta parte del mundo representa un nuevo reto para Washington, especialmente en el contexto de su posición hegemónica global. A partir de ello, destaca la forma en que lleva sus relaciones con Japón, Corea del sur, y eventualmente en las declaraciones que se hacen de parte del gobierno estadounidense en cercanía con Taiwán.

El contexto contemporáneo.

Trayendo estas dinámicas hacia los años recientes, durante el último mandato de Barack Obama (2012-2016), los EUA asumieron no tener un rol tan protagónico en Asia oriental como lo hicieron algunos de sus antecesores. Por el contrario, se privilegiaron decisiones y acciones de corto alcance en la región para evitar cualquier confrontación, en especial, con China (Murakami, 2018). Aunado a lo anterior, durante la época en la que Donald Trump fue presidente de los Estados Unidos, su gobierno tomó la decisión de aislarse y dejar de participar activamente en aquella región. Esto propició un notorio alejamiento de sus socios estratégicos pero la determinación de una agenda muy selectiva en el área: contención de China y neutralización de Corea del norte.  

Derivado de lo anterior se definieron dos tendencias. En la primera, la participación que en su momento le permitió mostrar interés de los EUA en el área, fue cuando visitó a Kim Jong Un durante 2018. En esos momentos, y como una posible muestra de apertura, el líder norcoreano decretó una moratoria con relación a las pruebas con artefactos nucleares y también con misiles intercontinentales. Kim Jong Un consideró que así podría contribuir en las pláticas con su contraparte estadounidense.

Sin embargo, el acontecimiento no pasó de ser una reunión con buenos propósitos. Las fotografías y sonrisas de esos momentos quedaron como testimonio de dichas posibilidades. Por ende, en estos eventos en los que se pretendía disuadir al líder norcoreano en temas de armas nucleares Trump no concretó sus expectativas y regresó con las manos vacías. Como resultado de ello, Corea del norte reanudó sus actividades y desde entonces ha incrementado su arsenal (Lee, 2022).

Con China, inmerso en una prolongada guerra comercial y tecnológica, el gobierno de Trump trató de acorralar cuentas veces pudo al gobierno de Beijing. No obstante, los estrategas de la potencia asiática lograron sentarse en la mesa de negociaciones con los representantes estadounidenses. A pesar de treguas en el ámbito comercial, las tensiones no cesaron. Vino el problema de la pandemia de la covid 19 y la administración Trump persistió en su postura retadora e incluso acusatoria hacia el país oriental, señalándole como el causante y responsable de esta circunstancia.   

Así persistieron las cosas hasta la llegada de Joseph Biden a la presidencia de los Estados Unidos. El balance de los nuevos estrategas norteamericanos al llegar a la Casa Blanca llevó a un diagnóstico. Este fue así: Hubo un desinterés abierto para efectuar cooperación con los países de la región, e incluso, enemistarse o distanciarse de éstos. En suma, la presencia global de los EUA derivó en una pérdida de influencia, por lo tanto, de su hegemonía, a la par del crecimiento de poder de países como China y en su momento, Rusia.

La gira y el nuevo despliegue.

En 2022, las cosas parecen cambiar de rumbo. Convencido por sus asesores acerca de dar un giro radical en la dirección en la que estaban las cosas, asumió llevar adelante durante el mes de mayo una gira por países de Asia oriental.

La estrategia que busca darle nueva forma a la presencia hegemónica de los EUA en el Indopacífico y Asia oriental incluye a los aliados estratégicos de Washington, es decir Seúl y Tokio. Esta vez se incluyó a la India para ampliar la expectativa (DW, 2022).

Por consiguiente, en su primera gira por Asia oriental realizada entre el 20 y 23 de mayo el Presidente Biden envió señales muy claras hacia Rusia, China y de paso, Corea del norte, lo cual se resume en una nueva modalidad de contención, es decir, mayor apoyo estratégico y militar a sus aliados, nuevos proyectos económicos, así como participación en asuntos de posible resonancia en la política regional (Taiwán).  

En detalle, durante su estancia en Corea del Sur, el encuentro entre Joe Biden y el Presidente Yoon Suk-yeol, el mandatario estadounidense dio sus mensajes en el sentido de lograr una mayor cohesión en asuntos estratégicos y de seguridad. Además de tener la firme voluntad de acrecentar la relación con Seúl, se dio la oportunidad para hacer alusiones sobre Corea del norte, especialmente con la finalidad de invitarle a negociar para atender asuntos de no proliferación nuclear, y de apoyarle en temas de carácter sanitario, en este caso, frente a la covid 19.

En este tema, Biden dejó la puerta abierta, pues para Pyon Yang esta podría ser una oportunidad para enfrentar los problemas de pandemia…en caso de que Kim Jon Un diera señales de aceptación, (lo cual es prácticamente imposible).

Otras declaraciones constataron la intención de Washington para neutralizar a Corea del norte, ya que el presidente Biden mencionó que si Corea del norte llegara a agredir a sus vecinos, habría una respuesta rápida hacia Pyong Yang. Cabe mencionar que, precisamente en este sentido, y por el valor estratégico de la península coreana, los EUA mantienen a poco más de 28 mil soldados en instalaciones militares de Corea del sur.

En resumen, se persiste en mantener a Corea del norte vigilada constantemente por tratarse de un factor que en cualquier momento podría desestabilizar a la región y afectar de diferentes maneras a los principales aliados de los Estados Unidos.  

Por otra parte, y en Japón, reunido con el Primer Ministro Fumio Kishida, el Presidente Biden resaltó los vínculos entre Washington y Tokio no sólo para fortalecer los lazos bilaterales en este momento, sino también para establecer una propuesta de un mayor activismo en términos políticos y económicos en la región del Indopacífico.

Desde los tiempos en que se estableció el Tratado de Washington (1952), los Estados Unidos y Japón han mantenido relaciones de cooperación, comercio, inversiones e intereses mutuos de seguridad en Asia Pacífico. Dicho instrumento fue firmado con el propósito de apuntalar la seguridad y cooperación entre ambas partes, lo cual representa una garantía política y diplomática para respaldar a Tokio en esos ámbitos. En correspondencia con ello, han llevado a cabo, entre otras actividades, maniobras navales conjuntas y la instauración de un sistema de defensa de misiles.  

La visita a este país también ha servido para mostrar músculo. Cabe agregar que los Estados Unidos mantienen a unos 50 000 efectivos (Northeast Maglev, 2019) en diferentes bases militares que se ubican en territorio japonés. Asimismo, es importante tomar en cuenta que en este está la sede de la VII Flota en el puerto de Yokosuka (La Razón, 2021).

Aunado a lo anterior, el Presidente Biden comentó sobre el lanzamiento de la llamada Alianza Indopacífica. Se trata de una iniciativa de carácter económico en donde se invita a participar a trece países de la zona, entre ellos a la India y marcando con ello una notoria exclusión de China.

Esta propuesta, también denominada Marco Económico del Indopacífico buscaría impulsar la competitividad económica de los países participantes.  Las áreas de trabajo y operación de dicha propuesta estarían enfocadas hacia el desarrollo de la economía digital, las cadenas de suministro, las energías verdes y la lucha contra la corrupción (La Razón, 2021). El asunto, a todas luces, refleja una intención de limitar el crecimiento de la influencia y poderío económico del gigante asiático en esa región del mundo.

Asimismo, en un discurso ambiguo, el presidente Biden y sus portavoces se dirigieron al país asiático de una manera más directa. Sacaron a relucir el tema de Taiwán, en donde se ratificó el hecho de que, si Beijing mostrara alguna posibilidad de agresión hacia la isla, el apoyo de Washington a Taipei estaría disponible de inmediato.

Independientemente de que los EUA exponen oficial y abiertamente el hecho de reconocer a “una sola China”, este tema resulta incómodo para Beijing.

La despedida.

Antes de finalizar esta gira, la actividad no concluyó sin las respectivas reacciones de Beijing y Pyong Yang. Se entiende que el choque de posiciones es fuerte cuando se trata de que una de las partes pretende imponer, fortalecer, afianzar y prolongar su hegemonía en una región. En su caso, el gobierno de Xi Jinping respondió categóricamente a las retadoras declaraciones y mensajes de Biden. La confrontación entre ambas potencias continuará a lo largo del tiempo y en especial cuando los asuntos geopolíticos afecten a una de las partes. De entrada, China no acepta ningún asunto que tenga que ver con Taiwán. En añadidura la respuesta de Beijing fue contundente y firme ante las pretensiones de Washington en la zona. En este caso ¿hasta donde llegarían ambas partes en caso de que haya un foco de confrontación? Proyectos económicos, territorios y otros aspectos de la política mundial serán decisivos en el futuro.

Por lo que respecta a Corea del norte, Kim Jong Un no dejó escapar la oportunidad para reiterar sus constantes acciones hacia Washington y sus aliados regionales. Los estrategas de Biden consideraron en todo momento que Pyong Yang detonaría algún artefacto o realizaría el disparo de algún cohete, como una forma de reaccionar hacia la visita. En medio de especulaciones en la península coreana, el gobierno de Pyong Yang decidió efectuar el disparo de algunos misiles balísticos. Y siempre con un sentido triunfal, se alegó sobre las capacidades y alcances de las armas. Esto fue un aviso para los EUA de que no habrá cambio alguno en la política de desarrollo de cohetes y que es necesario mostrar a los visitantes su persistencia en no negociar sobre este tema, al menos en el corto plazo ¿habrá distensión en el futuro? Dependerá de como manejen las opciones los estrategas de ambas partes.

Conclusiones.

Esta gira verifica que los EUA, después de la era Trump y lo que ha significado alejarse de aliados estratégicos arroja como resultado una pérdida de oportunidades en regiones clave para desarrollar actividades y proyectos clave para una gran potencia. Está claro que los EUA desean fortalecer su presencia en Asia oriental a través de diferentes medios. Sin embargo, parece ser que la administración Biden no se encuentra del todo en su mejor momento.

Quizás más allá de esta gira, Washington requerirá de mayor velocidad para concretar los acuerdos alcanzados con Seúl y Tokio y darlos a conocer mundialmente.

Esto podría ser el detonante de una demostración de capacidades en las intenciones de recuperar la hegemonía perdida. La reflexión de salida es los EUA no son la misma potencia de los años 2000 o 2010. En la época actual, es indiscutible el ascenso de una China poderosa y muy en especial en esa región del mundo. Washington, deberá verdaderamente hacer grandes esfuerzos si desea consolidar sus expectativas.

Dr. Juan Roberto Reyes Solís. Analista sobre Temas Globales.

Fuentes de consulta:

De la Balze, Felipe A.M. La lucha por la hegemonía mundial (Estados Unidos, China y Argentina). Estud. int. (Santiago, en línea) vol.51 no.194 Santiago dic. 2019. Extraído el 25 de mayo de 2022 de http://dx.doi.org/10.5354/0719-3769.2019.55738

Diccionario Oxford. Definición de hegemonía. Extraído el 23 de mayo de 2022 de https://www.google.com/search?q=hegemonia+definicion&rlz=1C1GCEU_esMX996MX996&oq=hegemonia&aqs=chrome.3.69i57j0i131i433i512j0i512l8.4183j0j15&sourceid=chrome&ie=UTF-8

DW. (25 de mayo de 2022). EE UU, Japón y otros países crean el Marco Económico del Indopacífico. Extraído el 25 de mayo de 2022 de https://www.dw.com/es/eeuu-jap%C3%B3n-y-otros-11-pa%C3%ADses-crean-el-marco-econ%C3%B3mico-del-indopac%C3%ADfico/a-61899655

Fernández, Antonio. Cuántas soldados y bases militares de EUA hay en el mundo. (La Razón, Internacional. América. 1, 12, 2021). Extraído el 23 de mayo de 2022 de https://www.larazon.es/internacional/20211201/zsprjtf6gbcpzajeqwnqqwpkqy.html

Lee, Heong-Ho. Bloomberg (24 de mayo de 2022). Corea del norte dispara misiles balísticos mientras Biden concluye su gira por Asia. Extraído el 25 de mayo de 2022 de https://www.bloomberglinea.com/2022/05/25/corea-del-norte-dispara-misiles-balisticos-mientras-biden-concluye-su-gira-por-asia/

Morales Ruvalcaba, Daniel (30 de marzo de 2017). El Fin del ciclo hegemónico de los Estados Unidos. Foreign Affairs Latinoamérica. Extraído el 23 de mayo de 2022 de https://revistafal.com/el-fin-del-ciclo-hegemonico-de-estados-unidos/#:~:text=Entre%201914%20y%201944%2C%20Estados,de%20la%20nueva%20gobernanza%20internacional.

Murakami, Yusuke. La política exterior de Estados Unidos en Asia a la deriva. De Brack Obama a Donald Trump.  Agenda Internacional. Año XXV N° 36, 2018, pp. 7-23. ISSN 1027-6750. Extraído el 24 de mayo de 2022 de file:///C:/Users/JuanRoberto.Reyes/Downloads/Dialnet-LaPoliticaExteriorDeEstadosUnidosEnAsiaALaDeriva-6586748.pdf

Northeast Maglev. A friendship among nations: U.S. Japan relations. Extraído el 25 de mayo de 2022 de https://northeastmaglev.com/2019/07/09/una-amistad-entre-naciones-relaciones-con-japon-y-ee-uu/?lang=es

La IX Cumbre…¿de las Américas?

Dr. Juan Roberto Reyes Solís (*)

El gobierno de los Estados Unidos de América está preparando la organización de la IX Cumbre de las Américas a efectuarse en Los Ángeles, California. Dicho encuentro, que tiene como lema “Construyendo un futuro resiliente, sostenible y equitativo,” se realizará del 6 al 10 de junio próximos, y propone atender diferentes temas prioritarios para los países americanos. La reunión se efectuará ante la necesidad de retomar el diálogo entre las naciones del hemisferio para integrar una agenda de trabajo hacia los años venideros en torno a problemáticas como la apremiante mejora de la economía regional, los probables escenarios postpandemia y sus diferentes dinámicas, así como asuntos relacionados con la migración, el desarrollo socioeconómico, la inseguridad, entre algunos de los más representativos. Sin duda, podrían ser el soporte de una plataforma de cooperación conjunta entre todos los estados del hemisferio.

A pesar de ello, y a unas semanas de su realización, la reunión apunta a ser un espacio de desencuentros. Esto se debe al ambiente que se está creando entre los diferentes gobiernos de la región, en especial por la posible exclusión en dicha Cumbre de países como Venezuela, Cuba y Nicaragua. Aunque esto aún no está plenamente confirmado, el pasado 2 de mayo, el anuncio realizado por el Subsecretario de Estado Brian Nichols de los Estados Unidos, acerca de que estos países no recibirán invitaciones para participar en este evento (NTN24, 2022), ha detonado una discusión y polémica por parte de algunos jefes de estado, como lo ha sido en el caso de México, a quienes secundan Bolivia, Argentina y Honduras. En este caso, el planteamiento realizado es que, si no se invita a todos los países americanos, entonces la cumbre estará incompleta, por ende, perderá su razón de ser.

De ser así (y para quienes asistan) el foro podría ser en un encuentro de posiciones de contraste. Además de considerarse un momento en el que el gobierno de Joe Biden decide acercarse a los países americanos para tratar asuntos de interés general, es también una ocasión ad hoc para asumir que se trata del relanzamiento del liderazgo estadounidense en el continente. Este asunto podría concretarse, después de años de abandono, enfriamiento y distanciamiento, particularmente por las directrices encabezadas años atrás por la administración Trump, quien centró sus prioridades en el aislacionismo y confrontación abierta con diferentes gobiernos de la zona.  

En camino hacia la Cumbre, ya se advierte que habrá dos grandes bloques. Por un lado, estarían gobiernos que se acercarían a Washington, en especial porque este es un momentum en donde el liderazgo de la potencia norteamericana podría ser fundamental a través de la ayuda económica y respaldo político si así fuese necesario. Por otra parte, la reunión también sería un espejo que refleje la oposición a los EUA con sus notorias divisiones sobre la óptica con la que se observa la democracia en la zona. Se añadirán de paso, las discrepancias de diversos gobiernos en torno a sus agendas, rivalidades y cuestiones políticas. En todo esto, también será notoria la ausencia de Jair Bolsonaro, quien se centrará enteramente en las próximas elecciones que se desarrollarán en Brasil.

A la objeción del gobierno de México de que no asistiría a la Cumbre el Presidente López Obrador si no se invita a todos los países americanos, -además de sumarse los gobiernos de Alberto Fernández, Xiomara Castro y Luis Arce-, los líderes de la Comunidad del Caribe (Caricom), -la cual incluye a catorce naciones de esa área- también han externado su intención de no hacerlo, no sólo por la exclusión de Caracas, La Habana y Managua, sino también por el reclamo de que Washington reconoce a Juan Guaidó como el presidente legítimo de Venezuela (El Mundo, 2022). 

A pesar de lo anterior, la reunión, cuenta con el apoyo de distintas instituciones como el Grupo de Trabajo Conjunto de Cumbres, que tiene en su seguimiento a entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo, la Comisión Económica para América Latina, la Organización de Estados Americanos y la Organización Panamericana de la Salud (entre otras), y que ha realizado un acompañamiento en temas tan diversos y apremiantes para los países americanos en áreas como la organización de estos encuentros, así como identificación de oportunidades para la cooperación e intercambio de ideas para facilitar eventuales negociaciones (GTCC, 2018).

Cabe agregar que dicho grupo de trabajo ha venido desarrollando sus actividades, especialmente a través de los compromisos contraídos en Lima, Perú en 2018, en donde se establecieron actividades vinculadas a la gobernabilidad democrática frente a la corrupción, promoción e intercambio de buenas prácticas para prevenir y luchar contra este mismo problema en el hemisferio, así como las sinergias necesarias para llevar a buenos términos los asuntos planteados en ese entonces (OEA, 2019).

Desde ese momento (2019), hasta la actualidad, los países americanos experimentan fuertes contrastes en sus indicadores económicos. Este es un asunto, el cual dentro de la IX Cumbre de las Américas podría tener resonancia y posibles planteamientos de colaboración a través de diferentes alternativas. A manera representativa, y de acuerdo con datos del FMI, los cinco países que registran su mejor desempeño en este rubro a través del Producto Interno Bruto nominal -el cual mide el valor monetario de los bienes y servicios producidos por una sociedad a lo largo de un año- son EUA (24, 800 millones de dólares), Canadá (2, 190 millones de dólares), Brasil (1, 810 millones de dólares), México (1, 370 millones de dólares) y Argentina ( 484 770 millones de dólares), (FMI, 2022). En el otro extremo, los cinco que registran el menor desempeño en este índice son Bolivia (3, 420 millones de dólares), Honduras (2, 710 millones de dólares), Nicaragua (2, 110 millones de dólares), Venezuela (1,610 millones de dólares) y Haití (1, 5160 millones de dólares). (FMI, 2022).

Estos factores de contraste tendrían un excelente encauzamiento siempre y cuando las diferencias políticas sean superadas y en donde todos los participantes estén abiertos al diálogo. Un entorno de este tipo permitirá no sólo reconocer que la IX Cumbre podría crear una adecuada base de trabajo para el futuro, sino también un deseo genuino de alentar la mejora y buenas prácticas de gobierno en lo general.

Aunque la Cumbre se supedita a condicionamientos sobre la democracia, una serie de preguntas importantes serán ¿favorecería este entorno la facilitación y concretización en las agendas nacionales de los compromisos a los que se pudiera llegar? ¿se desvanecerá con el tiempo la problemática de pandillas en El Salvador, se reducirá la migración de personas desde Centroamérica hacia los EUA? ¿el contexto socioeconómico apuntará a una mejora general? ¿se podrá neutralizar la corrupción en las Américas? ¿será la gobernabilidad efectiva un eje de progreso para nuestros países? ¿la relación política y económica con los EUA se tornará en un recurso de pleno apoyo y entendimiento interamericano? Si acuden Venezuela, Cuba y Nicaragua ¿se aprovechará la oportunidad?

Por lo pronto, y por el rol protagónico que debe jugar el gobierno estadounidense en este evento, su apresuramiento con la administración de López Obrador obedece a tratar de encontrar consensos y generar posiciones comunes sobre la reunión y una participación decidida de los países americanos.

De momento, en esta parte que nos lleva a concluir el mes de mayo de 2022, la moneda está en el aire. La vocera de la Casa Blanca Jen Psaki mencionó el 11 de mayo que “las invitaciones finales aún no han sido enviadas” (El Financiero, 2022), dando a entender que la posibilidad de no tener a Venezuela, Cuba y Nicaragua en la Cumbre podría dar un giro.

Depende, en buena medida de la Casa Blanca, hacer de esta IX Cumbre, no sólo un genuino camino que vaya hacia la expectativa general de mejora, fiel al propósito de construir un futuro resiliente, sostenible y equitativo; o por otro lado, ser un escaparate de diferencias y rivalidades. Avanzar o mantenernos estancados. Nuestros gobiernos y actores políticos tienen la palabra y en sus manos, la participación a través de los hechos que desembocarán en el éxito o que en contraparte conducirán al fracaso.

Esta página en la historia de los países americanos aún no se ha escrito por completo. Para que sea una historia que conduzca hacia esa resiliencia, sostenibilidad y equidad que se desea alcanzar, será necesario, además de la asistencia, hacer a un lado las diferencias y tender redes para trabajar conjuntamente en la atención de compromisos que deberán cumplirse a lo largo de los próximos años.

(*) El Dr. Juan Roberto Reyes es analista internacional.

Fuentes consultadas:

El Financiero. “Casa Blanca responde a AMLO sobre Cumbre de las Américas: ‘Aún no se han enviado las invitaciones”. Extraído el 12 de mayo de 2022 de https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/2022/05/11/casa-blanca-responde-a-amlo-sobre-cumbre-de-las-americas-aun-no-se-han-enviado-las-invitaciones/

Grupo de Trabajo Conjunto de Cumbres. Extraído el 16 de mayo de 2022 de http://www.summit-americas.org/jswg_sp.html

La Nueva Mañana (2022). Países del Caribe faltarían a la Cumbre de las Américas si hay exclusiones. Extraído el 17 de mayo de 2022 de https://lmdiario.com.ar/contenido/344410/paises-del-caribe-faltarian-a-la-cumbre-de-las-americas-si-hay-exclusiones

Los países más ricos de América según su PIB Nominal. Datos oficiales actualizados al mes de enero de 2022 (FMI). Extraído el 16 de mayo de 2022 de https://libretilla.com/paises-mas-ricos-america/

Manetto, Francesco (El País). Estados Unidos se vuelca en la negociación de la presencia de México en la Cumbre de las Américas. Extraído el 17 de mayo de 2022 de https://elpais.com/mexico/2022-05-17/estados-unidos-se-vuelca-en-la-negociacion-de-la-presencia-de-mexico-en-la-cumbre-de-las-americas.html

NTN24. Brian Nichols entrevista en exclusiva difundida en twitter. Extraído el 15 de mayo de 2022 de https://twitter.com/NTN24/status/1521266385837568000

Organización de los Estados Americanos. Grupo de Trabajo Conjunto de Cumbres OEA/Ser.E GTCC/doc/63 rev.2. 18 octubre 2021.

Perú: ¿Atrapado en un conflicto sin solución?

Por el Dr. Juan Roberto Reyes Solís.

I. Introducción.

Perú refleja uno de los problemas de gran intensidad política y social en el sistema internacional contemporáneo. Dicho problema es la polarización política, un fenómeno presente a lo largo de la historia y que, en este decenio de 2020, es un proceso notorio en países como los Estados Unidos, Brasil, México, Argentina o Colombia. Sin que la geografía sea un impedimento, esto también se nota en Francia, Italia, el Reino Unido, así como en Corea del sur, Japón o Myanmar, en fin, prácticamente en cualquier parte del mundo.  

En lo que hemos visto a lo largo de 2022 y ahora a inicios de 2023, tanto en Washington, como en París, además de Londres, o Tegucigalpa, Tokio y Seúl, no ha existido un momento de consensos y viabilidad sociopolítica para lograr a plenitud, los acuerdos nacionales necesarios para lograr una gobernabilidad efectiva. Al parecer estamos en un momentum que exhibe una crisis de funcionalidad de la democracia en el mundo. Esto limita las capacidades de los gobiernos para que avancen en la consecución de sus diferentes metas. Y por el contrario muestra una lucha de fuerzas, en donde los mismos gobiernos experimentan dificultades en su operatividad. Se observa además que en el ejercicio del poder existe una problemática de viabilidad de los sistemas democráticos.

¿Quién no ha conocido de manera directa o indirecta o hemos sido parte de estas dinámicas a lo largo de los últimos años? Desde el desacuerdo con una directriz de política económica, el malestar por la orientación de las políticas sociales, el disgusto por decisiones en materia de inversiones extranjeras, o el debate sobre disposiciones en relación con el combate al crimen organizado, todo, todo ha tenido desencuentros que van desde las familias hasta las discusiones en el ámbito nacional de cualquier sociedad.

Así las cosas, atestiguamos fenómenos que se expresan con diferentes clichés y características. Hemos presenciado, por mencionar algunos casos representativos, desde la toma del Capitolio en Washington DC, pasando por el protagonismo antidemocrático del expresidente Donald Trump, llegando así hasta la férrea oposición a las políticas de Joe Biden por parte de los miembros del partido republicano. También hemos atestiguado los recientes disturbios convocados por grupos bolsonaristas para tomar la sede de los poderes en Brasilia, así como la lucha entre los diversos actores sociales y políticos en ese país, lo cual puede sumarse a la vida cotidiana de América Latina, Europa, África, etc. Finalmente, esta secuela de acontecimientos, un verdadero malestar en la democracia nos lleva rápidamente a visualizar la situación que se vive en Perú.

La polarización política, “cuantifica hasta qué punto la opinión pública se divide en dos extremos opuestos” (García, 2019), exhibiendo precisamente el choque tanto en los puntos de vista, como también en las acciones y decisiones de los actores sociales de un país. A la vez, dicho fenómeno  lleva a una espiral de inestabilidad y que tiene un sentido, como se describe en el enfoque de Max Weber como una “lucha por imponer cierto tipo de valores en detrimento de otros (por lo tanto, es) el campo más fértil para imponer una determinada cosmovisión ” (Weber, 2000).

Con esta perspectiva, el Perú de hoy, de finales del mes de enero de 2023, se describe la polarización, inestabilidad y tendencia a la violencia política que posiblemente lleva a un conflicto sin solución en lo inmediato, o incluso en el corto y mediano plazos. Cabe preguntarse ¿cómo es que se llegó hasta aquí en la vida cotidiana de este gran país? El propósito de esta breve nota es externar una opinión sobre los futuros posibles de Perú, sin dejar de atender detalles considerados fundamentales por el autor.

II. El perfil país.

Perú tiene actualmente una población superior a los 34 millones de habitantes (Countrymeters, 2023) y tiene un perfil muy contrastante. Es un país de gran diversidad étnica y cultural. La mayoría de la población vive en zonas urbanas. El área metropolitana de Lima es el hogar del 20% del total de sus habitantes. El país tiene a su vez, un mosaico de desigualdades socioeconómicas que muestra también la polarización en los ingresos monetarios. Se estima, –y aunque esta es sólo una aproximación– que cerca del 41.7% de la población nacional se encuentra en situación de pobreza de diferentes perfiles, es decir, pobreza multidimensional (Comex Perú, 2021). En contraste, y antes de que irrumpiera la pandemia de covid 19, el país registraba poco arriba de medio millón de personas consideradas ricas y unos 290 ultrarricos (Gestión, 2018).

Además de lo anterior, el país sudamericano es rico en recursos naturales y cuenta con una variedad de éstos que son considerados estratégicos, pues juegan un papel importante en su economía y desarrollo. Perú es uno de los principales productores de minerales del mundo, con grandes reservas de oro, plata, cobre, zinc, plomo, hierro y otros minerales. El sector minero es uno de los motores principales de la economía del país y contribuye significativamente a su PIB. cuenta con importantes reservas de petróleo y gas natural, y el sector energético es una importante fuente de ingresos. Esto convierte a Perú, en un espacio de importancia geopolítica a nivel internacional, desde luego en la mira de intereses políticos y económicos (Rojas, 2015).

Por otra parte, la agricultura también es importante para la economía nacional, pues cuenta con una gran variedad de cultivos como café, algodón, caña de azúcar, frutas y verduras. A lo anterior se suma la pesca puesto que también es una importante industria en el país, especialmente en la costa del Pacífico.

Con todo la anterior, Perú ha experimentado en las últimas décadas un crecimiento económico sólido, pero aún enfrenta desafíos en cuanto a desigualdades y oportunidades. El sector minero y de servicios ha sido el motor principal del crecimiento, mientras que la agricultura y la pesca siguen siendo importantes para la economía rural. En cuanto al crecimiento, datos del Banco Mundial reportan que en años como 1994, 2008, 2016 y 2021 el PIB del país aumentó 12.3%, 9.1%, 4% y 13.3% respectivamente (BM, 2022). Cabe agregar que la desigualdad socioeconómica se ha incrementado a la par del éxito que representa el despunte del PIB. El Índice de Desarrollo Humano (IDH) del país se sitúa en la categoría de “medio alto” (0, 77 en este caso), pero aún hay desigualdades significativas en la educación, la salud y el acceso a servicios básicos. Dichas desigualdades sociales son un problema muy notorio, con una gran brecha entre la población de mayor y menor ingreso. La pobreza se concentra en las regiones rurales y en las áreas urbanas marginales, donde la población indígena y afrodescendiente suelen ser las más afectadas (Olmo, 2022).

Así vamos llegando al panorama actual. En los últimos años, la economía peruana ha sido afectada por la pandemia de COVID-19 y también por las medidas de confinamiento implementadas para combatirla, lo que llevó a un aumento del desempleo y una disminución en la actividad económica. Además, la incertidumbre política y social también ha afectado al país.

La pandemia de COVID-19 contribuyó a la inestabilidad política en Perú. El manejo inicial de ésta fue criticado por ser ineficaz y tardío, lo que llevó a un aumento en el número de casos y muertes pues  el país registró una gran mortandad durante dicha emergencia sanitaria. Además, las medidas económicas implementadas para enfrentarla fueron insuficientes para mitigar su impacto en la población.

III. La crisis política.

La exhibición de enormes diferencias sobre los estilos, expectativas y planteamientos de cómo dirigir el país está presente en las principales fuerzas políticas peruanas. Entre estas destacan los partidos Fuerza Popular, el Partido Morado, el APRA, Peruanos por el Cambio, Nacionalista Peruano que han disputado el poder en los últimos procesos electorales. Las acusaciones mutuas, la rivalidad como archienemigos, los intereses creados entre dichas fuerzas políticas, así como otros factores, impiden consolidar la estabilidad de mando que se requiere.

A causa de lo anterior, y desde 2016, Perú ha tenido seis presidentes. Han pasado por este puesto personalidades como Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Manuel Merino, Francisco Sagasti, Pedro Castillo y ahora Dina Boluarte. La falta de consensos, las dificultades de gobernabilidad expuestas en los pesos y contrapesos de los poderes legislativo y ejecutivo, además de la manifestación abierta de los grupos de poder han sido parte de esta historia de conflicto interno.

A lo largo de 2021 y 2022, el mandato de Pedro Castillo se llevó a cabo en medio de nuevos desencuentros y discordia entre los actores nacionales. La tendencia al desacuerdo tomó intensidad en los últimos tres meses del año pasado. Como referencia y como parte de un esquema de esta nueva desavenencia, las acusaciones de corrupción, legitimidad y cuestionamientos sobre la capacidad para gobernar florecieron como nunca (Salazar, 2022).

Se añaden a lo anterior, los aprietos internacionales suscitados en noviembre de 2022, frente a la realización en México de la Cumbre de Líderes del Arco del Pacífico. Dada la postura negativa del congreso peruano para facilitar la salida de Pedro Castillo del territorio nacional a dicho encuentro, la reunión fue cancelada y propuesta para llevarse a cabo en Lima durante el mes de diciembre de 2022. Sin embargo y como lo recordamos, nunca pudo concretarse por el agravamiento de los hechos en los cuales, Castillo intentó ante las circunstancias, disolver el congreso y plantear un estado de emergencia. Su círculo inmediato se permeó de lealtades y deslealtades. Todo culminó en un intento para asilarse en la embajada de México en Lima, el cual no pudo llevarse a cabo (Bubola y Glatsky, 2022).

La detención, destitución y encarcelamiento de Pedro Castillo detonó nuevos desacuerdos y violencia. Cuando Dina Boluarte asumió la presidencia, el país enfrentó en ese entonces una situación complicada en sus relaciones con el exterior. La crisis llevó incluso a un protagonismo de diferentes gobiernos latinoamericanos, desatando algunas diferencias diplomáticas. Entre otras cuestiones, sobresale la expulsión del embajador de México en Lima, Pablo Monroy.

El país está actualmente en una espiral de violencia e inestabilidad. En cada caso se ha cuestionado desde la legitimidad del gobierno, asuntos de corrupción, desacuerdos y otras acciones que han llevado al Perú a una situación de incertidumbre. Al cierre del mes de enero de 2023, se ha convocado a movilizaciones que exigen la formación de una asamblea constituyente, la renuncia de la presidenta Dina Boluarte y la realización de elecciones anticipadas.

¿Hasta dónde podrá llegar esta dinámica de un país dividido, polarizado y sin los consensos necesarios para ir hacia adelante? Hoy en día, el cierre de lugares como Machu Pichu, incidentes de distinta índole como bloqueos en las calles, afectaciones en aeropuertos, la violencia urbana y el enfrentamiento entre manifestantes y policías reflejan este dinamismo de polarización política que caracteriza a las sociedades contemporáneas. Mientras la llamada Toma de Lima por parte de diferentes grupos sociales que se han sumado a esta lucha, la crisis depara, una situación de gran incertidumbre. En este caso ¿qué podría venir en los próximos días? ¿el uso de la fuerza para lograr la estabilidad? ¿un autoritarismo inevitable? La moneda está en el aire.

IV. Conclusión.

¿Hacia dónde se dirige Perú hoy en día? ¿hacia la guerra civil? ¿hacia un régimen de excepción? ¿podrá ser la estabilidad sociopolítica un factor alcanzable en el corto o mediano plazos? ¿Dina Boluarte logrará los consensos requeridos para gobernar? Si el escenario previsible llevara a un cambio en el poder en los próximos meses ¿podría un nuevo gobierno ser el líder del orden que requiere el país? Por el momento, el país se encuentra atrapado en una jaula que exhibe las dificultades de gobernabilidad.

La falta de liderazgo efectivo ha sido, entre otros factores, un elemento ausente en construcción de la inestabilidad política en Perú. Los líderes nacionales han tenido dificultades para lograr consensos y tomar decisiones hacia el mejor interés del país y de la población. Veremos el desenlace en las próximas semanas y meses.

Notas:

Bubola, Emma y Glatsky, Genevieve. (9 de diciembre de 2022). Ocho claves sobre la agitación política en Perú. Extraido de https://www.nytimes.com/es/2022/12/09/espanol/crisis-peru-castillo.html  el 22 de enero de 2023.

ComexPerú. (21 de mayo de 2021). El 41.7% de los peruanos son pobres multidimensionales. Extraído de https://www.comexperu.org.pe/articulo/el-417-de-los-peruanos-son-pobres-multidimensionales el 23 de enero de 2023.

Countrymeters. Población del Perú. Extraído de https://countrymeters.info/es/Peru el 22 de enero de 2023.

García, Javier. Caixa Bank. (19 de mayo de 2019). Polarización política. El fenómeno que debería estar en boca de todos. Extraído de https://www.caixabankresearch.com/es/economia-y-mercados/sector-publico/polarizacion-politica-fenomeno-deberia-estar-boca-todos el 22 de enero de 2023.

Gestión. Economía. (3 de diciembre de 2018). Perú tiene más personas con fortunas que pasan el millón de dólares que Argentina. Extraído de https://gestion.pe/economia/riqueza-peruanos-incrementa-us-467-000-mlls-estancarse-2017-251663-noticia/  el 22 de enero de 2023.

Olmo, Guillermo. BBC News Mundo en Perú. (22 de noviembre 2022) 3 razones por las que la economía de Perú sigue creciendo pese a las constantes crisis políticas en el país. Extraído de https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-63630153 el 22 de enero de 2023.

Rojas, Diana. Jour (2015) La región andina en la geopolítica de los recursos estratégicos. Extraído de https://www.researchgate.net/publication/281365187_LA_REGION_ANDINA_EN_LA_GEOPOLITICA_DE_LOS_RECURSOS_ESTRATEGICOS  el 22 de enero de 2023.

Salazar, Diego. The Washington Post. Opinion. La corrupción es el telón de fondo de la precaria democracia peruana. Extraído de https://www.washingtonpost.com/es/post-opinion/2022/11/09/corrupcion-peru-congreso-fujimori-pedro-castillo-encuestas/  el 23 de enero de 2023.

Weber, Max. El Político y el científico. Madrid, Alianza.

World Bank. Peru GDP Growth Rate Index. Retrieved from https://www.google.com/search?client=firefox-b-d&q=crecimiento+del+pib+de+peru   on 22nd January 2023.

Juan Roberto Reyes Solís

Juan Roberto Reyes Solís

Profesor de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Anáhuac Querétaro y actualmente Taiwan Fellowship Visiting Scholar en el Center for the Advancement of Humanities and Social Sciences-National Taiwan University.

Facebook
Twitter
LinkedIn

Declaraciones de la presidenta de Perú, Dina Boluarte

La presidenta Dina Boluarte se dirige a la Asociación de Prensa Extranjera en Perú, horas antes de una nueva protesta en Lima para exigir su renuncia. 24 de enero de 2023.

The Syrian Conflict as a challenge for democracy

Syria has experienced a catastrophic war that involves the Syrian autocratic regime, Syrian rebels, the self-styled Islamic State, al-Qaeda-affiliated terrorist organizations, Kurdish-led organizations, and foreign militias including Hezbollah, Russia, Iran, Turkey, and the United States have also intervened.

Leer más »
The Syrian Conflict as a challenge for democracy

Syria has experienced a catastrophic war that involves the Syrian autocratic regime, Syrian rebels, the self-styled Islamic State, al-Qaeda-affiliated terrorist organizations, Kurdish-led organizations, and foreign militias including Hezbollah, Russia, Iran, Turkey, and the United States have also intervened. (1.United Institute of Peace, Fact sheet, 2020) In this academic paper, I will analyze the main challenges for democracy advancement in Syria. I will also expose strategies to improve democracy promotion and develop a proposal to de-escalate the conflict.

Freedom House considered Syria as the MENA region’s greatest tragedy in 2014. (2.-Freedom House in the world, 2014). In May 2021,Bashar al-Assad secured a fourth term as president for seven more years in elections that did not occur under the auspices of the United Nations-led political process and failed to adhere to standards for free and fair elections. (3.-Human Rights Watch, Syrian events of 2021).

One of the main challenges of democracy in Syria is the fact that the Syrian authoritarian regime is persistent. It has developed a strategy to maintain its elite in power in order to avoid change of regime. (4.Albrecht, H., & Schlumberger, O. 2004) The tragedy in Syria is a perfect example of how the prevalence of a coercive apparatus is one of the main factors that cause democracy’s failure in the MENA region (5.Bellin, E. 2004).

Ronald J. Fisher exemplifies how ethnocentrism triggers aggressive behaviors towards outgroups. Using a Freudian approach, he explains how parents who are members of the elite in society tend to be over concerned about social status and proper behavior and use harsh autocratic discipline to rear socially accepted children. In consequence, the frustration causes unacceptable faults that are projected onto powerless minority groups, while the aggression is redirected to outgroups in forms of hostility (6. Ronald J. Fisher). Given the fact that Bashar al-Assad is part of the Syrian elite, we could presume that ethnocentrism could influence his attitude towards minorities.

This model explains some psychological traits related to autocracy, it does not provide an integral comprehensive approach to all the dimensions that shape the conflict. Democratic transition can be carried out successfully only when the State’s coercive apparatus lacks the will or capacity to undermine democracy. (5.Bellin, E. 2004). The Syrian regime seems not to have lack of will to undermine democracy. The international support of the regime is also an important element that strengthens the coercive apparatus and weakens democracy.

Another challenge is the contradiction that represents for the U.S and EU, the fact that Islamist movements are an important part of the opposition against autocratic regimes in the MENA region. This is paradoxical because democracy is autocracy’s antithesis, while some radical Islamism groups jeopardize both, the US’s security interests but also the autocratic regime’s interests. It is important to point out that not all Islamist group are radical, some of them are moderate and some other ones even propose a reinterpretation of Islam.

Thus, the level of engagement with Islamist movements will depend on how radical they are and how strategic they will be for the EU and U.S interests. Religion is an element that gives political power to Islamist groups. In fact, it is not religion but regulation of religion by government in Muslim-majority countries that is correlated to democratic decline. (7.-Wolff, Sarah, 2015). Therefore, the promotion of religious freedom, religious engagement, and religious awareness are key factors to engage better with Islamist movements and successfully advance democracy in the Syria.

It is imperative to strengthen diplomatic efforts with Russia to find a solution to the conflict. The United States will always protect its political interests through the articulation of its foreign policy. Democracy promotion is part of America’s Raison d’être. Since the administration of Woodrow Wilson, we can see a constant articulation of a foreign policy that prioritizes the implementation of democracy promotion at an international level.

Democracy promotion is part of America’s tradition. Throughout history, we can see a combination of realistic and idealistic approaches shaping the American foreign policy. Russia is also a geopolitical power that will protect its political interests through the articulation of its foreign policy. Moscow’s involvement in Syria is part of a project to restore Russia as a great power with influence in international affairs by opposing what it sees as US-orchestrated regime change. Russia sees popular protests in geopolitical terms. (8.Andersson and Waage) Unfortunately, Syria is a battlefield in which the U.S and Russia will look after their interests. Therefore, diplomatic efforts and negotiation between the U.S and Russia are necessary to achieve progress on democracy in Syria.

Democracy is the opposite of autocracy; it is precisely for this reason that the U.S has focused its efforts to promote democracy in Syria. According to the U.S Department of State, the United States is making great efforts in promoting democracy in Syria by supporting local councils, activists, and civil society organizations to counter the influence of extremist groups like Al-Qaeda. (9.U.S Department of State) However, geopolitical interests have undermined these efforts. The frustration of pro-Western Arab states with the US is such that Russia has gained some political ground, after initially drawing the ire of leading Arab states because of its support for Assad. By backing one of the main parties in the conflict, it has come to be seen as a key player in any possible peace deal. (10.Jane Kinninmont).

The battle of geopolitical interests is one of the biggest challenges for democracy promotion in Syria. According to a Congressional Research Service report updated in April 19, 2022, five countries operate in, or maintain military forces in Syria: Russia, Turkey, Iran, Israel, and the United States. The United States seeks a negotiated political settlement to the Syria conflict and the enduring defeat of the Islamic State. (11.-crsreports.congress.gov) This situation is critical because the U.S and Russia have different opinions regarding Syria’s regime. As long as Russia continues to support the Syrian regime, little progress can be made in advancing democracy in the country. Since the start of the conflict in Syria in 2011, Russia has vetoed 17 Security Council resolutions on Syria. Throughout this time, Russia has only sought to shield the Assad regime – to shield that regime from accountability for its brutal human rights abuses, its chemical weapons use. (12.-U.S mission to the UN).

Russia’s vetoes at the Security Council are a clear example of group polarization. Tali Mendelberg mentioned the great value of deliberation but she also points out that it can rarely have clear goals. According to the author, face-to-face discussions greatly increase cooperation but often at a cost. Individuals compose groups. Individuals have psychological biases that lead to polarization within groups. (13.Mendelberg, Tali 2002).

The common in-group identity model provides a promising approach in analyzing group polarization. It states that in-group bias and conflict can be reduced by factors that transform member’s cognitive representation of the memberships from two groups to one group. Cooperation is a clear example of putting this theory into practice. Bilateral cooperation, for instance, would be a clear example of overcoming in-group bias by creating common goals. (14.Gaertner, S. L., & Dovidio, J. F. 2012).

In this sense, Russia and the U.S, being the two most important geopolitical powers involved in the conflict, should seek common objectives and work towards them. This would reduce in-group bias and conflict. The fight against the Islamic State and terrorism in general is a good example of an objective that could help the U.S and Russia transcend the polarization of their geopolitical interests and facilitate the search for a workable resolution. Perhaps not a total eradication of polarization, but a significant decrease would be achieved. The UN Security Council, having several members with different geopolitical interests, generates biases and polarizations within the group that prevent the creation of resolutions that would alleviate the conflict.

The creation of a bilateral Ad-hoc cooperation program for the fight against terrorism in Syria, between the U.S and Russia would help transform the cognitive representation of the U.S and Russian delegations from members of two polarized groups into a single group with common interests.

Literature on perspective taking argues that the thoughtful consideration of the world from other viewpoints increases the perceived overlap between the perspective taker and the target of perspective taking, thereby increasing tolerance, empathic concern, and helping, and decreasing biases. (15.-Paluck, E. L. 2010). This technic could be used to prevent group polarization at the UN Security Council. A good starting point could be implementing the promotion of bi-national dialogues between the U.S and Russia, where they can expose each other’s national perspectives and identify common concerns to work on them and take into account conflicting interests.

Another serious challenge is the asymmetry in the U.S and EU democracy promotion strategies. It is imperative to understand the peculiar vision of the European Union toward Democracy Promotion, in order to examine the promotion of the EU in Syria. EU’s efforts to promote democracy are characterized by a preference to fund civil society initiatives as well as efforts to improve governance and respect for human rights. (16.-Youngs, R. 2008) On the contrary, to the U.S strategy, the EU is not interested in articulating a policy that suspends the Westphalia principles of non-intervention. Thus, The EU‘s approach to democracy promotion does not have as a priority pursuing security and geopolitical interest as the United States does.

It is also important to strengthen the U.S and EU cooperation on democracy promotion in Syria. Regardless of the Asymmetry in the U.S and EU democracy promotion strategies in the MENA region, there are common strategies when it comes to democracy promotion. Both, the U.S and EU focus on training judges, public defenders, prosecutors, and parliamentarians in the region for example. (17.-Huber, D. 2008). Strengthening initiatives like this is vital for the development of democracy advancement in Syria.

REFERENCES:

1.- The Current Situation in Syria, A USIP Fact Sheet, published on Wednesday, August 26, 2020 https://www.usip.org/publications/2020/08/current-situation-syria

2.- Freedom in the World 2014, Middle East and North Africa. https://freedomhouse.org/sites/default/files/Middle%20East%20and%20North%20Africa %20Fct%20Sheet.pdf

3.- Human Rights Watch , Syrian events of 2021. https://www.hrw.org/world-report/2022/country-chapters/Syria

4.- Albrecht, H., & Schlumberger, O. (2004). “Waiting for godot”: Regime change without Democratization in the Middle East. International Political Science Review.

5.- Bellin, E. (2004). The robustness of authoritarianism in the Middle East: Exceptionalism in comparative perspective. Comparative Politics, 36 (2), 139-157.

6.- Ronald J. Fisher, Chapter 2 and 3 Fisher, Ronald J. “Intergroup Conflict”

7.- Wolff, Sarah, 2015, U.S. and EU Engagement with Islamists in the Middle East and North Africa, Transatlantic Academy Paper Series.

8.- Andersson & Waage – The Geopolitics of Syria’s Reconstruction, PRIO Paper 2021.pages 12-13

9.- U.S Department of State. https://www.state.gov/u-s-relations-with-syria/

10.- Jane Kinninmont Senior Research Fellow and Deputy Head MENA Programme The Royal Institute of International Affairs at Chatham House, London The-Syria-Conflict-and-the-Geopolitics- of-the-Region, 2014, page 51.

11.- Congressional Research Service, file:///C:/Users/derrick.cruz/OneDrive%20- %20YMCA%20of%20Greater%20Houston/Desktop/IF11930.pdf

12.- U.S Mission to the UN. https://usun.usmission.gov

13.- Mendelberg, Tali (2002). The deliberative citizen: Theory and evidence. Political Decision Making, Deliberation and Participation, 6, 151-193.

14.- Gaertner, S. L., & Dovidio, J. F. (2012). Common in-group identity model. The encyclopedia of peace psychology.

15.- Paluck, E. L. (2010). Is it better not to talk? Group polarization, extended contact, and perspective taking in eastern Democratic Republic of Congo. Personality and Social Psychology Bulletin, 36(9), 1170-1185.

16.- Youngs, R. (2008). What has Europe been doing? , Journal of Democracy, 19(2), 160- 169. (available on ECollege course site).

17.- Huber, D. (2008). Democracy assistance in the Middle East and North Africa: A comparison of US and EU policies. Mediterranean Politics, 13(1), 43-62.

Derrick Cruz

Derrick Cruz

Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad del Valle de México Campus Querétaro y actual estudiante de posgrado en Seguridad Internacional por la Universidad de Arizona.

Cuenta con una amplia experiencia profesional e internacional en Europa, Oriente Medio y Norteamérica. Ha colaborado en el Consulado General de México en Houston, Texas y la embajada de México en Berlín. Asimismo, ha trabajado con refugiados y solicitantes de asilo político en Alemania, Bélgica, Líbano y Estados Unidos. Actualmente forma parte del Programa de Orientación Jurídica y Migratoria en el departamento de Servicios de Inmigración del “YMCA International Services” en Houston, Texas.

Facebook
Twitter
LinkedIn

The Syrian Conflict as a challenge for democracy

Syria has experienced a catastrophic war that involves the Syrian autocratic regime, Syrian rebels, the self-styled Islamic State, al-Qaeda-affiliated terrorist organizations, Kurdish-led organizations, and foreign militias including Hezbollah, Russia, Iran, Turkey, and the United States have also intervened.

Leer más »
Expectativas económicas internacionales para 2023

*Por Dr. Juan Roberto Reyes Solís

Introducción.

2023: Un año prometedor, una firme renovación de esperanzas acerca de posibles mejoras que podría experimentar la economía del mundo, la de nuestro país, las empresas y la sociedad en lo general. Así iniciamos este año, con las secuelas de la guerra entre Rusia y Ucrania, su impacto que deriva en alzas en los precios de los energéticos, materias primas y alimentos; la confrontación comercial entre los Estados Unidos y China, en este caso sus efectos en el comercio internacional y las industrias del sector tecnológico; aunado a ello, las secuelas, aún presentes, de la pandemia de covid 19 y sus diferentes escenarios.  

Estas y otras dinámicas están a la vista de estos primeros días de 2023. Sin embargo, al iniciar un nuevo ciclo, se abren las expectativas sobre cómo podría ser uno de los procesos de mayor atención internacional, en este caso, la economía, y en especial, sus posibilidades de crecimiento, lo cual es vital para los gobiernos, las empresas y las sociedades. Todo esto es muy útil para -entre otras cuestiones- la toma de decisiones, considerar presupuestos, definir los flujos de capital, preparar negocios y especialmente, garantizar la estabilidad en los sectores productivos y las cadenas de suministro.

Así las cosas, las inversiones extranjeras, las remesas, las tasas de interés, la inflación y otros indicadores clave en el mundo definirán una parte de los escenarios. No obstante ¿cuáles serán otras determinantes principales?¿cómo afectaría la continuidad de la Guerra entre Rusia y Ucrania  a la economía del planeta? El propósito de este breve artículo es dilucidar algunas de estas consideraciones.

Las expectativas.

De acuerdo con estimaciones de organismos Internacionales, la economía mundial podría tener un crecimiento promedio del 2.7% al cierre de 2023 (FMI, 2022), dependiendo fundamentalmente del vigor que tengan las regiones de América, Europa y Asia, así como de las tendencias en los mercados emergentes y economías en desarrollo (MEYED: Brasil, México, India, Sudáfrica, Turquía, entre otros).

Cabe agregar que, de acuerdo información del Fondo Monetario Internacional, un distintivo que caracterizará a 2023 se resume en una palabra. Dicha palabra es recesión. En forma general, es una tendencia que se viene observando en los últimos meses en los mercados. Esta se caracteriza por la disminución en el consumo, debido al aumento generalizado de los precios en los productos básicos, lo cual impacta en la cadena productiva, por ende en la oferta y demanda agregadas (El economista, 2023).

Si bien la inflación ha sido una de las condicionantes que impactan en viabilidad del crecimiento económico, el promedio mundial de 8% registrado en 2022 tendrá igualmente a lo largo de 2023 un nivel inquietante. El FMI proyecta que la inflación promedio en el mundo podría ser del orden del 6.5%, con sus respectivas diferencias y particularidades al interior de cada país (El Financiero 2022).

Las principales condiciones que contribuyen en esta dinámica son las complicaciones derivadas de los costos de la energía, los precios de materias primas y alimentos ocasionados por la prolongación de la guerra entre Rusia y Ucrania y sus dinámicas geopolíticas que impactan en las cadenas de suministro mundial. Mientras más dificultades en la proveeduría de bienes y servicios, el transporte y las actividades que están asociadas a la logística serán más caras.

Sin lugar a dudas, el menor crecimiento de los países considerados como los principales motores de la economía mundial será el termómetro de esta proyección. Los EEUU, Alemania, Gran Bretaña y Francia en la Unión Europea , además de China en Asia, tienen estimaciones limitadas pues se espera una ralentización en sus actividades productivas a causa de las condiciones imperantes en el escenario global. En estos casos, en los países del G7, el PIB no llegaría más allá del 1%, mientras que en China, dicho indicador se podría situar en el 4%.

Así las cosas, las tendencias de crecimiento en las regiones de América del norte, Europa occidental y Asia oriental mostrarán una menor expansión, por lo que las naciones cuyas economías tengan un mayor involucramiento con los EE UU, Alemania, Gran Bretaña, Francia y China requerirán fortalecer sus políticas económicas y considerar en sus estrategias la diversificación de mercados.

Con seguridad, a lo anterior se sumarán en algunos de estos países, medidas de carácter proteccionista, además de políticas económicas restrictivas, aumento en las tasas de interés, medidas drásticas para controlar la inflación que en su conjunto propiciarán un debilitamiento en los niveles de consumo de bienes y servicios.

En contraste, otros casos a considerar, en los llamados Mercados Emergentes y Economías en Desarrollo (Economipedia, 2023), los pronósticos se enfocan de manera muy desigual, destacando en especial, que dichos mercados son los que tendrán la mayor contribución al crecimiento del PIB mundial durante 2023.

En América Latina, las economías más grandes apenas estarían arriba del 1% (México se perfilaría hacia el 1.2%, mientras que  Brasil lograría el 1%). Ahora bien, en la región, las estimaciones se prevén con un mayor nivel. Perú, Ecuador y Colombia estarían por arriba del 2% y los que serán llamativos son Honduras, Paraguay y Venezuela, los cuales están orientados hacia un 3.5%, 4.1% y 6.5% respectivamente (FMI, 2022).

De igual forma, es importante destacar que hay naciones de otro perfil en donde la probabilidad de crecimiento es aún mayor. Venezuela podría tener un 6.5%, Senegal 8.1%, Nigeria 7.3%, India 6.1% y Vietnam 6.2% (FMI, 2022). Estos países forman parte de un conjunto de Mercados Emergentes y Economías en Desarrollo que tendrán el mayor dinamismo a lo largo del año.

Para concluir en esta parte, los países mencionados también experimentan diferentes dinámicas sociopolíticas, los cuales no están exentos de riesgos, sin embargo y a pesar de las circunstancias que cada uno de ellos está desarrollando, la expectativa económica estará sujeta al vaivén de la geopolítica mundial.

En suma, 2023, un año con rasgos de recesión, inflación, impacto en el valor de las divisas, el comercio internacional, y ante el rumbo que pudieran tener las principales tendencias en la geopolítica, la incertidumbre.

Conclusiones.

Dado que 2023 tiene características de recesión, inflación, impacto en el valor de las divisas, el comercio internacional y otros aspectos que podrán tener un desempeño critico, es necesario -para los gobiernos, empresas y sociedad-. analizar el entorno y estudiar en especial, las tendencias de los mercados y sus principales indicadores, para actuar y tomar decisiones con cautela.

De ello dependerán, además de mostrar una faceta de estabilidad en el escenario político, los flujos de inversiones, las remesas, proyectos internacionales y nuevas iniciativas entre todos los actores sociales para moldear la parte optimista de este año tan retador.

Esto debe incluir, desde el cuidado de los recursos vitales, como el dinero, el agua, las materias primas, los alimentos y otros elementos, ya que el marco general que presenta este 2023, es parte de una transformación internacional acompañada de incertidumbre, en donde será relevante considerar el ahorro y la preservación de los bienes comunes.

Ante los desafíos que representa el escenario de 2023, algunos factores decisivos para lograr un buen desempeño en los respectivos ámbitos de acción de los gobiernos, empresas y sociedad son: El ahorro, la sustentabilidad, el análisis estratégico de las tendencias así como la voluntad política para fortalecer la cooperación y contribuir en la solución de conflictos.

Notas:

Economipedia (2023). Mercados emergentes. Definición técnica. Extraído de https://economipedia.com/definiciones/mercados-emergentes.html  el 8 de enero de 2023.

El economista (2023). Recesión. Extraído de https://www.eleconomista.es/diccionario-de-economia/recesion el 9 de enero de 2023.

El Financiero (8 de diciembre de 2022) ¿Cómo se comportará la inflación en 2023? Extraído de https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/2022/12/08/como-se-comportara-la-inflacion-en-2023-expertos-no-rompen-con-la-esperanza-mundial/ el 8 de enero de 2023.

FMI. (21 de octubre de 2022). Los últimos pronósticos de crecimiento mundial revelan que las economías enfrentan retos. Extraído de https://www.imf.org/es/Blogs/Articles/2022/10/19/latest-global-growth-forecasts-show-challenges-facing-economies el 8 de enero de 2023.

Juan Roberto Reyes Solís

Juan Roberto Reyes Solís

Profesor de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Anáhuac Querétaro y actualmente Taiwan Fellowship Visiting Scholar en el Center for the Advancement of Humanities and Social Sciences-National Taiwan University.

Más artículos

The Syrian Conflict as a challenge for democracy

Syria has experienced a catastrophic war that involves the Syrian autocratic regime, Syrian rebels, the self-styled Islamic State, al-Qaeda-affiliated terrorist organizations, Kurdish-led organizations, and foreign militias including Hezbollah, Russia, Iran, Turkey, and the United States have also intervened.

Leer más »
La afrenta a la reunificación pacífica entre China y Taiwán

Por: Eduardo Tzili-Apango

La visita de Pelosi a Taiwán dio inicio a lo que ya se considera como la Cuarta crisis en el estrecho de Taiwán, en la que las tensiones sino-estadounidenses han encontrado eco en la difícil y compleja relación entre Beijing y Taipéi. Cabe recordar que casi al momento de la visita se anunciaron los ejercicios militares que el Ejército Popular de Liberación de la República Popular China llevó a cabo en agosto. Esto en parte obedece a la respuesta china dada a raíz de la visita, y en parte también podría deberse a los preparativos para el XX congreso del Partido Comunista de China, programado para el 16 de octubre. De manera más reciente, el ministro taiwanés de defensa, Chiu Kuo-cheng, advirtió que China ha destruido el acuerdo tácito que había en ambos lados del estrecho debido a que los movimientos militares chinos han cruzado una “línea media” –un espacio no reconocido por Beijing, aunque que sí ha respetado, a 40 kilómetros de aguas taiwanesas. Las tensiones parecen exacerbarse cada vez más.

Pero, ¿por qué Taiwán es tan importante para China? Precisamente algo que se debatió en el seminario web denominado “China: Geopolítica y aspectos estratégicos en Asia Oriental contemporánea”, organizado por Espacio Global el pasado 20 de mayo de 2022, es que la República Popular China busca consolidar el concepto de la “Gran China”, el cual integra a los territorios históricamente vinculados a las dinastías chinas, como Hong Kong, Macao, Taiwán, e incluso Mongolia.

De esta forma, y como se puede leer en la obra La gobernanza y administración de China en su tomo III de Xi Jinping (publicada en 2020), la “plena reunificación de China es esencial para lograr el rejuvenecimiento nacional”, refiriéndose con este último concepto a la adaptación china a los nuevos tiempos, pero manteniendo su esencia nacional intacta. En cuanto al estrecho de Taiwán, la reunificación de China parte de respetar el principio geopolítico de “una sola China”, y de promover el desarrollo pacífico de los vínculos. Para Xi Jinping, la sola idea de la “independencia de Taiwán” va en contra de la tendencia de la historia, mientras que la reunificación china es el reflejo de la tendencia histórica hacia una senda “correcta”.

Lo anterior es sintomático de la configuración de un particular imaginario geopolítico entre académicos y tomadores de decisiones en China, lo cual buscan popularizar entre la sociedad vía medios de comunicación masiva. Para Beijing, el Estado chino se encuentra incompleto, producto del “siglo de la humillación” (entre 1839 con el inicio de la Primera guerra del opio, hasta la fundación de la República Popular en 1949), en el que las grandes potencias “arrancaron” pedazos de territorio cultural, histórica y geopolíticamente significativo para China. Es por esto que una de las primeras tareas que el gobierno del Partido Comunista Chino realizó, a la postre de la fundación de la “nueva China” fue el aseguramiento del control de sus fronteras, vía la resolución de varios problemas limítrofes, además del posicionamiento de fuerzas militares en territorios como Xinjiang (1949) o Tíbet (1951).

El caso de Mongolia es particular por el acercamiento de los agentes sociales mongoles, primero, a la Rusia zarista, y después a la Unión Soviética. Probablemente con una renuente aceptación implicada en el compromiso ideológico del “alineamiento a un solo lado”, la República Popular China aceptó un Estado mongol independiente, el cual fungió como “Estado-tapón” de la Unión Soviética, ello a pesar de las protestas de la China nacionalista en Taiwán.

Pero, para el caso de la isla de Taiwán, y en parte por la decisión estratégica de Beijing de participar en la guerra de Corea (1950-1953) para evitar tener Estados del bloque capitalista en sus fronteras, el espacio suroriental chino quedó abierto a la agresión. En otras palabras, la inclusión de Taiwán a la política de contención al comunismo, en la época de la Guerra Fría, dificultó sobremanera el control directo de Beijing de este territorio, lo que supone una debilidad geopolítica. Los históricos ejercicios militares de 1954 y 1958 –que se tradujeron en las primeras dos crisis en el estrecho– tuvieron el objetivo de evaluar hasta qué punto sería posible reintegrar a la isla por la fuerza.

Cuando se dio la (re)incorporación de Hong Kong y Macao al territorio de la República Popular China, Taiwán pasó a ser el último gran espacio ausente de control para considerar a China como un Estado “completo”, o un país con una soberanía “completa”. Por lo anterior, el principio de “una sola China” es geopolítico en la medida en que no solo atañe a una aspiración de consolidar la “Gran China”, sino porque involucra también la necesidad de controlar el ultimo espacio susceptible de ser fuente de agresión al país asiático, como ha pasado en la historia. En consecuencia, la reunificación pacífica de China es parte integral del proceso de rejuvenecimiento nacional, por lo que es previsible la continuación de la política que busca evitar la independencia de Taiwán.

Eduardo Tzili-Apango

Eduardo Tzili-Apango

Profesor-investigador de tiempo completo en el Departamento de Política y Cultura de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) unidad Xochimilco, en el que ha impartido cursos sobre historia mundial, historia de México, metodología de investigación y China contemporánea, a nivel de licenciatura y posgrado. Integrante del Grupo de Estudios Sobre Eurasia (GESE). Licenciado en Relaciones Internacionales por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Maestro en Estudios de Asia y África con especialidad en China por El Colegio de México. Candidato a Doctor en Ciencias Políticas y Sociales con especialidad en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional Autónoma de México. En su haber cuentan poco más de 50 artículos, capítulos de libro, libros y reseñas sobre sus temas de interés profesional, como son el estudio de los bienes públicos globales las relaciones internacionales de China, el sistema político chino, la Iniciativa de la Franja y la Ruta, geopolítica, relaciones China-América Latina y dinámicas en el este de Asia.
Contacto: etzili@correo.xoc.uam.mx.

La re-politización radicalizada de Estados Unidos y su retorno al mito: Extremismo y multiculturalismo como síntesis histórica

Por: José Daniel Arias Torres

La narrativa estadounidense cuida bien de no llamar “terroristas” a supremacistas raciales que llevan a cabo matanzas indiscriminadas, simplificando el debate, la justificación para no llamar “terrorista” a estas personas, se reduce al hecho de que estas mismas no tienen una agenda política en el sentido tradicional, un elemento clave para poder categorizar a ciertas personas u organizaciones en el concepto de terroristas, y a otras no. Más allá del ya muy explorado y explotado tema sobre las razones políticas para no llamar a un supremacista estadounidense “terrorista”, hay un problema más profundo que atender, y este mismo tiene su génesis en el siguiente cuestionamiento ¿Realmente los perpetradores de matanzas indiscriminadas al interior de los Estados Unidos carecen de una agenda política? La respuesta que propongo es que no, y que su agenda política, a pesar de inconsciente, está enraizada a la propia historia y cultura del país, en esencia, son estos sectores sociales, los que más profundamente se encuentran enraizados al origen de Estados Unidos, y los que ontológicamente hablando se pueden definir como estadounidenses. En esencia, estos sectores sociales, son el lenguaje primordial expresado por Estados Unidos, y que como lenguaje, ha evolucionado hacia otras estructuras de la escritura y del habla, así como el indoeuropeo es el origen de múltiples lenguas hoy habladas en el mundo, estos sectores sociales son el lenguaje arcaico de Estados Unidos, que hoy cohabita con sus deformaciones lingüísticas posmodernas, y habita entre las sombras de las formas del habla multiculturales y liberales que hoy son tendencia de mercado y política, pero que, en esencia, estos sectores sociales terminan siendo raíces etimológicas.

En otras palabras, mi propuesta es que existe un Estados Unidos primordial expresado y simbolizado por estos sectores supremacistas, y un Estados Unidos inventado, por los sectores multiculturales y liberales, que poco, o nada tienen en común, con la idea original de nación estadounidense. En términos hegelianos, al interior de Estados Unidos existe una relación tensa entre tesis y antítesis, cuyo devenir histórico ha desembocado en un país que se descompone axiológicamente desde dentro en esta lucha de significados y significantes, entre una historia original con rumbo moral (ideológica), y una nueva historia que se construye sobre las bases de la fluidez cultural, que en su máxima de “integrar a todos los sectores en el modelo de nación”, termina, por efecto natural, excluyendo a los ideales fundacionales de nación estadounidense expresados y simbolizados por los sectores de odio, que son receptores del odio de quienes buscan un nuevo modelo de nación. Una pregunta necesaria sería ¿Estados Unidos como país podría superar el reto cultural, civilizatorio y ontológico que plantea fundar una nueva nación sobre el cadáver de la idea original de Estados Unidos? O dicho en otras palabras ¿Estados Unidos podría crear un nuevo sistema de identidad y de valores que se oponga a la idea original de nación, sobre una base fluida que, por definición cultural no se define y carece de estructura civilizatoria y axiológica? Pues se debe ser claro, no hay identidad política en el multiculturalismo liberal que hiperindividualiza, y aunque eso, a nivel teórico ya refleja algo político, en la praxis, la acción comunitaria y política es inexistente, al estar segregados en individualidades en sistemas políticos posmodernos a los que Byung-Chul Han llamaría “colmenas”. Estados Unidos se enfrenta al mayor de sus retos, y es encontrar en sus raíces históricas, un nuevo ideal compartido que suture su derrame.   

Estados Unidos es un país inventado cuyo origen es blanco. Es a partir de este punto que se hace necesario establecer diferenciaciones categóricas, si bien Estados Unidos actualmente es un territorio que abarca múltiples sectores sociales, religiosos y raciales, y si bien Estados Unidos previo a la llegada de los primeros colonos europeos era un territorio habitado por un conjunto de naciones que nada tenían que ver con un modelo político europeo, lo cierto es que la idea primordial de un país llamado Estados Unidos que se establecerá como modelo civilizatorio, ve su nacimiento entre una sociedad blanca que considera a esa tierra como destino. Estados Unidos como país es una invención que solo puede surgir a través de un tradicional ejercicio de exclusión que aparta a la diferencia del demos, y brinda de esta forma, un lazo identitario compartido. La idea de Estados Unidos es una idea moderna, y como tal, atendía a una forma civilizatoria, racional, racial e ilustrada: La blanca. Así, la idea original del país norteamericano, no fue planteada para que diferencias raciales y sociales fueran cobijadas por la nacionalidad y sus derechos, estas diferencias terminan por ser medios para un fin civilizatorio, y el fin civilizatorio era el blanco en sí mismo.

La construcción de la nación estadounidense requirió de tres elementos clave: Una fuerza laboral que abasteciera al mercado interno a través de la producción y comercialización de sus productos, el aseguramiento de sus fronteras inmediatas, y la generación de un discurso mítico que les diera un sentido y horizonte como nación convertida en civilización, este mito es el llamado “Destino Manifiesto”, teoría y pilar mitológico de su idea y proceso imperial.

El Destino Manifiesto es la idea compartida, y proyectada en la política estadounidense, de que Estados Unidos es el país elegido y llamado a establecer un modelo civilizatorio. Es esta idea la que llevó al presidente James Monroe en 1823 a proclamar la doctrina que lleva su nombre, anunciando que América es para los americanos, cuyo mensaje oculto era el anunciamiento de la esfera de influencia estadounidense en el continente, y es este mismo Destino, el fundamento mitológico que implícitamente durante los siglos XIX, XX y XXI se utilizó para llevar a cabo guerras de expansión, guerras de intervención, y apoyar a movimientos anticomunistas en el globo. Estados Unidos, al ser un modelo civilizatorio que se hace imperio, requiere además de fuerza material, un pilar mitológico que justifique de forma divina y natural la necesidad de hacer valer su supremacía civilizatoria en el mundo y así, imponer un modelo universal cuya estructura/jerarquía laboral, burocrática y social, esté encaminada a sostener al imperio hecho civilización.

El Destino Manifiesto es un mito fundacional de una nación, en el que se establece al pueblo estadounidense como elegido, sin embargo, si dios elige a Estados Unidos como pueblo elegido, Estados Unidos elige a los blancos como pueblo, en un proceso similar al acontecido en el viejo continente tras las Revolución francesa, en la que es la burguesía acomodada, blanca, masculina y letrada, la receptora de derechos, así en la reciente federación conformada por las 13 colonias, quienes forman parte de la genealogía estadounidense en tanto país e identidad, es la sociedad blanca, otras identidades quedan ontológicamente excluidas, a pesar de haber permanecido materialmente al interior de esos territorios.

Este destino mitológico de una nación, fungió como enlace identitario que se retomaba ante el estallido de nuevos conflictos autogestionados, sin embargo, ante la emergencia de la segunda mitad del siglo XX, la política estadounidense se enfrentaba a su propia encrucijada, pues la permanencia de sectores sociales no pertenecientes a la identidad blanca que conformaba la idea original de Estados Unidos, demandaba justamente un trato igualitario y el otorgamiento de los mismos derechos civiles, al formar parte del territorio y de sus procesos imperialistas y productivos, así la lucha por los derechos civiles que tuvo como final la negociación y cesión de sus derechos, significó una primera deformación de la ontología del país norteamericano, y supuso una urgencia por flexibilizar la idea original llenada tradicionalmente -y siguiendo a Slavoj Žižek- por un significante blanco, el propio modelo imperial, hegemónico y globalizado estadounidense, así inicia un proceso en el que su expansión al mundo, supone por defecto, el debilitamiento de su marco ideológico original, pues es el liberalismo que promueve, el mismo que lo obliga a abrir su significante vacío tanto que cualquier “otro” puede pasar a tener lugar dentro de él, generando con ello que el significante vacío que se dispone ser conquistado mediante la articulación política de identidades, pase a ser un asignificante ante la presencia en su interior de tantas identidades fluidas que carecen de categoría e identidad política, al ser individualidades cuya identidad es no tener identidad ni definición ¿Qué significante puede haber detrás de ello?

El Destino Manifiesto como parte esencial de Estados Unidos como país, y raíz genealógica de su justificación civilizatoria que parte de un mandato divino, se proyectó a través de las instituciones y relaciones políticas que el país entablaba, con la globalización de sus productos, guerras, cultura pop y modelos de ordenamiento sociopolítico, también se dio la propagación de la idea “americana” como fin civilizatorio a la que aspirar. El sueño americano como sentido de vida de personas, se hace axioma político y es ejemplo de la proyección de poder y sentido (el poder da significado a los conceptos y el significado da sentido a quienes son receptores de esos significados) que Estados Unidos ejecutó como imperio en el resto del mundo, esto en Relaciones Internacionales es llamado soft power.

El sueño americano, se hace una aspiración internacional durante los siglos XX y XXI, arribar a suelo estadounidense para comenzar una nueva vida llena de bonanza, de esta forma escoceses, italianos, mexicanos, chinos, japoneses, etcétera, han arribado al país norteamericano en búsqueda de oportunidades que en sus países no tienen. El sueño americano se hace categoría ideal, y abandona el territorio de lo político e histórico, para arribar al territorio de lo metafísico, por no decir mitológico, este sueño es una aspiración y horizonte ideológico en donde los sujetos de diversas latitudes territoriales, históricas y culturales, desean verse a sí mismos con el valor que ellos perciben que tienen, los ciudadanos del imperio.

De esta forma, el sueño americano podría leerse superficialmente como un concepto contemporáneo y revisado del Destino Manifiesto, una continuación histórica y orgánica del mismo: Estados Unidos como modelo civilizatorio al que aspirar; sin embargo, el sueño americano cuando se lee más profundamente, se revela a sí mismo como la antítesis del Destino Manifiesto, y es que si bien el modelo civilizatorio estadounidense se hace el fin al que aspirar de los ”otros”, con la globalización y modelo imperialista, el significado de ser estadounidense se desvanece aún más, el sueño americano resulta en el sueño multicultural, y no hay nada menos estadounidense para la idea original que se tenía de aquel país, que un multiculturalismo en el que cualquiera puede ser norteamericano. En otras palabras, el sueño americano es el Destino Manifiesto del nuevo Estados Unidos multicultural inventado, ajeno a la idea original que se tenía del país y en contraposición directa con el Destino Manifiesto que si bien, aspiraba al mundo, lo hacía de una forma concreta, de adentro hacia afuera, mientras que el sueño americano, invierte esa fórmula identitaria clave: El mundo aspira a Estados Unidos, no es Estados Unidos el que va hacia el mundo, sino el mundo el que va hacia Estados Unidos, de afuera hacia adentro.

Con la globalización del modelo socioeconómico, y la instauración del capitalismo como proyecto civilizatorio tras la caída de la Unión Soviética, el mundo entra en una etapa en la que las identidades políticas dejan de ser vinculadas por una ideología, y el fenómeno multicultural liberal llena como concepto al significante vacío, haciéndose a sí mismo ideología, pero teniendo profundas diferencias conceptuales en relación con las ideas tradicionales de ideología:

En primera instancia, la instauración del capitalismo como modelo civilizatorio es una falacia en tanto el capitalismo aboga por la desvinculación política de los sujetos, de ahí la creación del individuo, categoría ontológica y esencial para el establecimiento del modelo económico y político liberal: sustrayendo al sujeto de la idea de comunidad, y al colocarlo como fin egoísta en sí mismo, el modelo capitalista queda impedido de convertirse en estructura civilizatoria, pues una estructura de este tipo, requiere de una vinculación identitaria y política, lo cierto es que el capital y sus procesos crean productos y tendencias, nada más.

En segunda instancia y como se propuso anteriormente, un significante vacío que se abre completamente para integrar a toda diferencia, se hace asignificante, pero no a-ideológico. Ante la caída de la Unión Soviética, se da también el derrumbamiento de la gran historia del enfrentamiento ideológico (El fin de la historia de acuerdo con Francis Fukuyama), y en cierto sentido, se cerró el telón de una historia tan visible, en donde dos modelos opuestos se enfrentaban, creando símbolos plenamente identificables a los que las personas se podían alinear, el tiempo contradijo la tesis de Fukuyama, no obstante, el proceso histórico entró una etapa hiperacelerada en donde la ideología se elevó a la categoría de “inexistente”, y es justamente este punto el que explica el por qué la ideología se eleva y no se extingue, la ideología más eficiente es aquella que no se percibe y se viste de sentido común.

Así, de frente al momento histórico en el que el capitalismo acelerado integra los mercados mundiales, y desvincula políticamente a los individuos, creando “identidades” tendencia, de mercado y fluidas, es natural que la ideología se manifieste de la misma forma. El multiculturalismo en sí mismo no es la ideología, sino el rasgo más visible de ella, la verdadera ideología, es la idea de libertad hegemónica. Esta ideología termina por estar blindada, pues por un lado no existe un cuerpo social politizado y vinculado, por otro lado ¿Quién no desea ser libre? La ideología de la libertad termina siendo una ideología pasiva, a la que uno se acerca por voluntad a través de la identificación del ser con las tendencias de mercado -Desde productos y servicios, hasta identidades políticas prefabricadas- de esta forma, la ideología actual a pesar de tener diferencias profundas con respecto al enfrentamiento clásico entre los modelos comunistas y capitalistas, sigue operando para mantener vigente la explotación y sus respectivos roles.

El devenir histórico de Estados Unidos, ha decantado en la aparición de dos países en un mismo territorio, uno que tiene un rumbo mitológico, y otro fundado sobre la ideología de libertad fluida, cuyo contenido y base es inexistente al no definirse, esta contraposición no solo genera tensiones, sino que estas mismas no pueden sino seguir creciendo en contextos que se radicalizan (curioso hablar de un multiculturalismo radical).

La figura clave de este proceso de fragmentación la encontramos en Donald Trump cuya simple idea, sintetizaba el sentir de todo ese Estados Unidos primordial, la aparición de su figura en el territorio político y partidista, significó la renovación de una ideología sólida y visible, la creación momentánea de una quimera que daría vida a un cuerpo social, la recuperación de una mitología nacional que no podía sino revertir los procesos multiculturales que la habían descompuesto y diluido, no obstante, Trump de ninguna forma fue el inicio, sino más bien el resultado orgánico de un camino histórico, identitario y existencial.

Por otro lado, la apelación al multiculturalismo que enarbola el partido demócrata, es una articulación política que, como mencionaría Baudrillard, no parte más que de una simulación en la que se pretende tener lo que no se tiene, en donde detrás de los grandes discursos multiculturales que recubren al territorio como manto, no hay nada, no hay una nación, no hay un esquema axiológico que funja como pilar y tampoco una identidad.

El supremacismo y extremismo, no tiene como origen un odio injustificado, sino que sus raíces se encuentran en el principio original de Estados Unidos y en la idea civilizatoria que cultivó la identidad americana a través del Destino Manifiesto, un destino reservado a los blancos estadounidenses. La agenda política silenciosa de estos individuos, es la reivindicación del Estados Unidos primordial, una reconquista de tierra santa, en su aparente individualismo y acción injustificada, yace una atadura histórica y mitológica con el pueblo elegido, profanado por la posmodernidad. Los ataques indiscriminados que llevan a cabo, son un cuestionamiento al país que habitan y que es habitado a su vez, por diferencias sociales que no eran parte del proyecto de nación original, y que ahora son parte de un territorio, son poseedores de tierra, bienes, derechos, educación, trabajo, familias, etcétera;  en otras palabras, el supremacista se percibe y experimenta ahora como el desposeído dentro de su propio país, no solo de bienes materiales, sino de condiciones sociales y simbólicas como por ejemplo una familia funcional -pues se debe de recordar que todo destino nacional mitológico integra a sus narrativas a la unidad social básica que es la familia, y la construye culturalmente de acuerdo a valores que se vuelven tradicionales- en otras palabras, el supremacista, ciudadano modelo del Estados Unidos primordial y atemporal, pasa a existir ontológicamente como el otro y a vivir sus condiciones materiales, esto existencialmente, es inaceptable para él.

Mientras más pronto se entienda que el modelo estadounidense contemporáneo está fallido, y que en su propia dinámica genera su descomposición social, al radicalizar las posturas a través del multiculturalismo, más pronto se podrán comenzar a generar estrategias y políticas que realmente atiendan el problema de fondo, y este es que Estados Unidos actualmente carece de un ideal compartido que sirva como atadura general identitaria; sin embargo, hallar este ideal, supone reencaminar su modelo socioeconómico y construir una acción social que vincule a los sujetos con la comunidad, para así lanzarse a la reconquista de lo político, en esencia, implica el desmantelamiento del capital como su forma “civilizatoria”, algo difícil de imaginar. El camino histórico elegido por el país norteamericano, de continuar así, solo podrá ser posible con una profunda fractura social al interior del territorio que no hará más que continuar separándose y radicalizandose.

member

José Daniel Arias Torres

Colaborador Honorífico de Espacio Global


Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad Iberoamericana de Puebla. Redactor y colaborador en medios digitales e impresos. En 2020 publicó una antología de cuentos con Floramorfósis editorial. Fue fundador y coordinador de la sección de “Estudios globales de la Ciencia y Tecnología” en el colectivo de investigación Espacio Global. Sus trabajos han sido seleccionados para formar parte de diversas antologías literarias. En 2021 realizó una pasantía en el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica en donde propuso y elaboró un proyecto sobre los cruces epistemológicos de las Humanidades, Ciencias Sociales y Ciencias Exactas. En 2022 publicó un libro de investigación de la mano con Asiática ediciones.

Te invitamos a inscribirte al Seminario

Perú: ¿Atrapado en un conflicto sin solución?

Por el Dr. Juan Roberto Reyes Solís.I. Introducción.Perú refleja uno de los problemas de gran intensidad política y social en el sistema internacional contemporáneo. Dicho problema es la polarización política, un fenómeno presente a lo largo de la historia y que, en este decenio de 2020, es un proceso notorio en países como los Estados…

Información complementaria sobre el Seminario Abierto de Actualización y Prospectiva en Política Internacional

Por la Asociación Isidro Fabela de Relaciones Internacionales (AIFRI), Centro de Estudios Internacionales y Vinculación Estratégica (CEINVES) y el colectivo y marca de internacionalistas Espacio Global

Características Generales

Objetivo: Actualizar a los participantes en relación a las diferentes dinámicas de la agenda global para analizar, estudiar y prospectar sobre el desenvolvimiento de los actores internacionales en el escenario mundial y sus tendencias hacia 2030.

Dirigido a: Especialistas en ciencias sociales y áreas afines, así como público en general interesado en actualización y profesionalización sobre temas de la agenda global, sus dinámicas, tendencias y efectos en el entorno gubernamental, político, económico, social e institucional.

Seminario abierto de 28 hrs. en modalidad online desarrollado en 7 sesiones de cuatro horas cada una. Participación del expositor en formato de conferencia y desarrollo de preguntas y respuestas a distancia. Se extenderá constancia de valor curricular, la cual se obtendrá asistiendo por lo menos al 70% de las sesiones y entregando un breve ensayo.

Generalidades del Seminario

I. Se trata de un seminario abierto, de alto nivel, con propósitos de actualización en temas de orden contemporáneo para todo el público interesado en la política internacional contemporánea.

II. Incluye temas que abarcan diferentes regiones del mundo y actores protagónicos del sistema internacional contemporáneo, sus dinámicas y tendencias.

III. Contribuye a un mejor entendimiento de los asuntos globales de nuestra época y su impacto en las diferentes esferas de la política, economía y otros aspectos.

IV. Se integra la prospectiva como una de las herramientas de análisis y planteamiento de expectativas. En lo general ¿cómo se transformará el mundo a partir de la política internacional contemporánea?.

Sobre los expositores

I. Se trata de un cuerpo de especialistas en asuntos internacionales, con diferentes áreas de conocimiento, desempeño y proyectos de investigación.

II. Todos ellos se encuentran participando en diferentes universidades o instituciones que mantienen diferentes proyectos académicos que están orientados hacia la política internacional contemporánea.

III. Se encuentran en México y otros países, siempre a la vanguardia de los acontecimientos globales y participando en diferentes foros de discusión sobre temas internacionales.

IV. Aplican la prospectiva a través de su obra escrita o participación en foros especializados con la intención de visualizar los escenarios posibles en el sistema internacional.

Sobre el Seminario

I. Los participantes podrán participar e interactuar presencialmente a través de las transmisiones y plataforma de recursos en donde podrán disponer de material y bibliografía ad hoc.

II. La interacción entre expositores y participantes contribuye positivamente en la ampliación de vínculos útiles para relacionarse en los ámbitos institucional, académico y profesional.

III. Esta experiencia de más de 20 horas está abierta al público en general y contribuye a forjar un diálogo con expertos en un ambiente global y virtual que perdurará en lo sucesivo.

IV. Los participantes podrán  revisar los recursos disponibles en plataforma para sus diferentes actividades cotidianas.

Sobre el pago

Pago dentro de México
Pago Fuera de México

Para poder inscribirte en el Seminario deberás llenar el siguiente formulario: https://forms.gle/XdQqqPxe8RW59wWn6 !Les esperamos pronto¡

México y su papel en la multipolaridad

Una vez terminada la Segunda Guerra Mundial, el mundo se reconfiguró de la siguiente manera: el bloque de Occidente, liderado por Estados Unidos, y el bloque del Este, liderado por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS); sin embargo, hubo un tercer bloque: el de los paises no alineados (México formó parte de este bloque durante la Guerra Fría), el cual tuvo como finalidad conservar una posición neutral frente al conflicto geopolítico entre Estados Unidos y la URSS.

El sistema internacional se encuentra regido por las relaciones entre Estados, organismos internacionales, empresas trasnacionales, sectores de la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales, entre otros actores políticos (algunos con más relevancia que otros, pero que de igual manera influyen en la gobernanza global) y que, además, son entes inmersos en las relaciones de poder (polaridad) dentro de la política global.

Pereira C., Juan y Neila H., José Luis (2001) afirman que el fenómeno de la polaridad se nos presenta como categoría histórica. Las potencias que han surgido a raíz de los diversos procesos históricos han producido como consecuencia una determinada configuración del sistema internacional, donde se constituyen estas como polos.  Los polos, de acuerdo con palabras del catedrático universitario español especializado en relaciones internacionales, Kepa Sodupe, “se refiere a aquellos Estados que por su importancia relativa poseen un papel esencial en la definición de la estructura”. 

Alejandro Deustua (2005), menciona que la polaridad en la estructura del sistema internacional es definible por el número de actores relevantes de un sistema. Estos actores relevantes, como los llama Deustua, son los polos dominantes. Los polos dominantes son “aquellos Estados cuyas capacidades o recursos, muy superiores a los del resto, afectan decisivamente a la configuración de poder” (Sodupe, 2002).  Grosso modo, la polaridad es la relación de poder entre un Estado y otro dentro de la estructura internacional.

Por otro lado, Rodríguez Hernández, Leyde E. (2014) define a la multipolaridad de la siguiente manera:

La particularidad de este sistema radica en que las potencias principales son más de tres y sus fuerzas no son demasiado desiguales. En este sistema aumenta la previsibilidad y disminuye la posibilidad de conflicto y la negociación diplomática debe anteponerse a la guerra para poder mantener el equilibrio.

México desde la edad contemporánea, derivado de una política exterior activa, estuvo inmerso dentro de un sistema multipolar complejo, por un lado, en virtud de la vecindad con Estados Unidos los gobiernos mexicanos tuvieron una relación estrecha en materia política, migratoria y comercial con el vecino país del norte, a la vez, los presidentes mexicanos, emanados del Partido Revolucionario Institucional (PRI), enarbolaban un discurso nacionalista que permeaba en la política interna y externa.

Era común que México tuviera relaciones diplomáticas con países del bloque de occidente al igual que con paises que tenían afinidad con el bloque del este, por ejemplo, el gobierno de López Mateos respaldó la Revolución que encabezó Fidel Castro; de igual manera, en el sexenio de López Portillo el gobierno operó políticamente y mediante armamento (dicho esto por el hijo del excanciller Jorge Castañeda Álvarez), para que la causa del Frente Sandinista de Liberación Nacional se concretará en Nicaragua.

El papel de México en el sistema internacional en el pasado sin duda fue rico en cuanto a contribuciones: fue impulsor del Tratado de Tlatelolco, creador del Grupo Contadora, fue puente entre paises para dirimir conflictos, entre otras aportaciones, todo ello gracias al excelente capital humano del servicio exterior mexicano y a los buenos diplomáticos que había.

¿Vivimos en un mundo multipolar?

En efecto, vivimos en un mundo multipolar. Estados Unidos dejó de ser la gran superpotencia, solo es Hegemón indiscutible en el ámbito militar, mientras que en el aspecto económico la Unión Europea y China compiten con aquel país.

¿Qué está haciendo México en el contexto del sistema multipolar?

México está tratando de recuperar su liderazgo como líder de la región en los distintos organismos de los que forma parte para incidir en la toma de decisiones la política global y regional, siendo el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) la principal plataforma.

La política exterior mexicana debe proyectarse más y no ser insular, es necesario que el mundo sepa que México quiere cooperación en ciencia y tecnología, que sepa que México está a favor del multilateralismo, una mejor redistribución de la riqueza y un mayor intercambio comercial.  La voz de la diplomacia mexicana debe ser parte activa a la solución de los conflictos que se presentan en todas las regiones del orbe.

Es imprescindible que México no solo continue, sino que impulse aún más una cooperación económica, comercial y cultural con Estados Unidos, pero también que inicie y profundice relaciones con otras regiones del mundo. Por ejemplo China, que se encamina a ser la primera potencia económica a nivel mundial, es un país que en otro tiempo era competidor nato de México en manufactura, no obstante, hoy en día la situación es distinta, el valor agregado de los productos chinos y el poder adquisitivo de la población china ha permitido el fortalecimiento de su mercado interno, como resultado de ello la economía china pasó de ser una economía del sector secundario a ser una economía del sector servicios, lo que resulta benéfico para México ya que China deja de ser un competidor, de esta forma el gobierno mexicano podría buscar un mayor intercambio comercial con el gigante asiático.

¿Cuál debería ser la agenda de México en el actual contexto del sistema internacional multipolar?

El presidente de México ha dicho que la mejor política exterior es la política interior, de tal manera que ha sido objeto de críticas por su forma de concebir la política exógena. La política exterior debe ser aquella en la que se tiene una agenda proactiva en los distintos organismos internacionales; no se puede tener una política exterior insular, eso sería contradictorio. Como potencia emergente, México debe tener una voz activa en la organización de la estructura del sistema internacional multipolar, es necesario que se discuta el papel de las organizaciones internacionales en la gobernanza global y plantearse qué tanto han hecho para combatir la desigualdad social; asimismo, es necesario que México y la comunidad internacional discutan cómo tendría que ser el Nuevo Orden Económico Internacional de estos tiempos.

México debe proyectarse ante el mundo como lo que es: una potencia emergente que en el sistema internacional juega un papel importante; de acuerdo con un informe presentado en 2017 por PwC, World in 2050 de PwC, The long view: how will the global economic order change by 2050?, la economía mexicana en 2030 estará en novena posición, mientras que en 2050 será la séptima. México necesita adentrarse más en la cooperación de desarrollo tecnológico con otros países, día con día la forma de vida será más digitalizada, el desarrollo tecnológico tendrá mucho que ver en el progreso del país.

Actualmente dentro del sistema internacional multipolar las políticas para mitigar el cambio climático son de orden prioritario, México es un país rezagado respecto a políticas que promuevan la economía verde, por lo que es imperativo que el Gobierno Federal, así como los gobiernos estatales y municipales trabajen en este importante tema que a todos atañe.

La multipolaridad es cambiante, México no puede ser espectador de las transformaciones que acontecen a nivel internacional, es menester que el Canciller Marcelo Ebrard y el presidente López Obrador tengan la voluntad política de que México sea una nación más globalizada. Decía el exprimer ministro chino (1987-1998) Li Peng: “Un mundo multipolar no puede existir sin el reconocimiento de la situación y participación de los paises en desarrollo”.

Gerardo Torres Valdés
Gerardo Torres Valdés

Licenciado en Comercio Internacional, cuenta con un certificado de Análisis en políticas internacionales. Es apasionado de la política, administración pública y las relaciones internacionales. Colabora en Grupo Milenio a través de su columna “Nuevos Rumbos”.

Guerras olvidadas en Medio Oriente: la falta de empatía de la comunidad internacional a la luz del Derecho Internacional Humanitario (DIH)

Por: Daniela Gómez Rojas

Análisis preliminar: la importancia de la guerra

Resulta impensable que en pleno siglo XXI, aún existan guerras dentro y fuera de los Estados, las cuales continúan dejando pobreza, hambre, muertes, refugiados, enfermedades, y otros factores que afectan principalmente y en gran medida a la población civil. Actualmente, hemos presenciado el acontecer de varios conflictos armados en diversas regiones del mundo; sin embargo, podemos observar que algunos son tomados como “importantes” ante la comunidad internacional y otros no. ¿Qué los hace que sean más importantes que otros? ¿Serán las implicaciones a escala económica, política, social; que necesitan ser abordadas de manera urgente? o ¿Su difusión ante la comunidad internacional, depende de qué tan importante es el actor o los actores implicados, en términos de recursos económicos, estratégicos o naturales?

Muchos podrán decir que es muy difícil conocer el trasfondo de un conflicto armado debido a la soberanía territorial, los intereses de por medio y el control de la información; otros, podrán comentar que los alcances del mismo pueden ser solamente de carácter regional pero no mundial, e incluso, podrán sustentar que se clasificarían entorno a los alcances que producen en términos de daños de infraestructura, muertes, heridos o recursos militares invertidos; o también, que no sería de gran relevancia un conflicto con armas convencionales a un conflicto con armas nucleares; por supuesto, el análisis está muy bien hecho, el impacto de un arma nuclear es incuestionable.

Sin embargo, a raíz de este argumento, podrían surgir otras preguntas en torno a la discusión del respeto por los derechos humanos y el derecho internacional humanitario (DIH). Por ende, si se clasifican los conflictos de menos importante a más importante, entonces ¿importará más una vida que la otra?, ¿el DIH sería entonces discriminatorio?, ¿la comunidad le ostenta los derechos humanos a quienes considera importantes?

Si bien, es claro que los derechos humanos son inalienables a cualquier ser humano y que no son discriminatorios por raza, color, etnia o incluso religión (ACNUDH, s.f), no se puede negar que el actuar de los organismos internacionales como las Naciones Unidas, las cortes internacionales, los tribunales, las organizaciones no gubernamentales (ONGs), establecen una importancia internacional dependiendo de los intereses de los actores involucrados en estos conflictos, un ejemplo claro de esta falta de interés internacional se puede observar en varios países del Medio Oriente, donde se libran guerras civiles de las cuales poca importancia les brinda la comunidad internacional y en consecuencia, su divulgación en medios informativos y redes sociales occidentales es poco vista.

Guerras Olvidadas: breve relato histórico y coyuntura de la actualidad de algunos conflictos en Medio Oriente

Para poder vislumbrar el panorama actual de los conflictos dentro de algunos países de Medio Oriente, tenemos que observar y entender de manera sustancial y breve su historia. Entre uno de los conflictos más antiguos podemos recalcar el de Israel y Palestina, el cual, comenzó desde la declaración de Balfour en 1917, donde les otorgaban a los judíos un hogar nacional en el territorio palestino (que no estaba constituido como un gobierno soberano), pero, a su vez, debían comprometerse a respetar los derechos de los no judíos en este mismo (Corbin, 2017). Sin embargo, el intento de las Naciones Unidas por dividir el territorio para árabes y judíos solo se quedó en un intento, debido a que ambas partes no querían ceder ante la propuesta, y así, se desencadenó un sin fin de desacuerdos que se transfirieron a una guerra civil interna hasta el día de hoy, y de la cual, solo se puede observar una grave crisis humanitaria.

Por otra parte, en orden cronológico, se encuentra la guerra y posterior conflicto interno en Afganistán, si bien, este país se ha visto envuelto en golpes de Estado, intervención de otros (como la URSS), o incluso, el apoyo de sus guerrillas internas por parte de EE. UU. (Zelaya, s.f). Su historia tomó un punto de inflexión después del 11 de septiembre del 2001, cuando, Estados Unidos sufrió un ataque terrorista y este fue adjudicado al grupo Al-Qaeda, quien contaba con bases en Afganistán. A raíz de ello, el accionar de Estados Unidos, fue llevar a cabo una intervención en este país para restaurar la seguridad y la paz en el escenario internacional, con ello, no solo causó más violencia, sino también, la inestabilidad política, económica y social que se vive hoy en día; resultando ser temas que cuestionan el interés real de Estados Unidos en este territorio y los beneficios reales de dicha intervención.

También, se encuentra Irak, con su conflicto interno entre las diversas etnias y minorías que lo componen, los golpes de Estado, la revolución iraní, la guerra entre Irak e Irán, la posterior guerra del golfo, la iniciación de una intervención militar por parte de Estados Unidos en 2003, como consecuencia de su guerra contra el terrorismo y su justificación en la búsqueda del restablecimiento de la seguridad internacional (Oropeza y Salvidea, 2005), y actualmente su conflicto interno con grupos terroristas y protestas internas. Estas, han sido las consecuencias de la continua inestabilidad del gobierno iraní, no solo a nivel económico y militar, sino también a nivel humanitario, con crisis de refugiados, pobreza, desaparecidos y una constante violación de derechos humanos.

Otros de los países abatidos por los conflictos armados han sido Siria y Yemen, estos fueron unos de los países que más sufrieron las grandes consecuencias de la Primavera Árabe, si bien, esta tenía como objetivo establecer una justicia social y cambios de régimen opresivo, terminó por traer para la mayoría de los países árabes una cruenta guerra de la cual muchos de estos aún continúan viviendo. Para el país sirio, la crisis humanitaria y migratoria más grande del mundo afecta la inestabilidad no solo política de sí mismo, sino de los países alrededor, causando una incuestionable e incesante violación del DIH y los derechos humanos (Sardiña, 2021).

De igual manera, sucede en el  país de Yemen, con un pasado tormentoso, el cual  ha sufrido una guerra interna entre dos etnias, los chiíes y los suníes, que, desde el 2011 con el estallido de la Primavera Árabe tomó un rumbo desacelerado, sumergiendo al país en una de las crisis humanitarias más graves de Medio Oriente (Amnistía Internacional, 2020), donde los diversos actores involucrados en este conflicto, tanto estatales como no estatales, han contribuido en mayor o menor medida a la crisis alimentaria y migratoria, violaciones de niños, mujeres, pobreza y más violencia.

Si bien, estos son solo unos pocos casos del caos que se vive diariamente en países del Medio Oriente, deja una base fundamental para cuestionarnos acerca de las acciones de la comunidad internacional respecto a estos temas, más allá de las opiniones consultivas y del pronunciamiento de organismos internacionales, el actuar contundente de algunos de estos como las Naciones Unidas es bastante cuestionable, en la medida que aún continúan las guerras, la violación de derechos humanos, el quebrantamiento de la paz y de la seguridad  en todos sus aspectos a nivel nacional e internacional, y no solo en territorios de Medio Oriente, sino a nivel global.

Pronunciamiento de la comunidad internacional actualmente a la luz del DIH

A través de los años, se puede observar el actuar de la comunidad internacional y sobre todo de importantes organizaciones internacionales en torno a estos conflictos mencionados anteriormente. Comenzando principalmente por Israel y Palestina, solo ha habido un pronunciamiento por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas pidiendo a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), una opinión consultiva respecto a la construcción de un muro por parte de Israel en territorio palestino. Con base a la resolución emitida por la Asamblea en el 2003, donde se recalca el necesario restablecimiento del respeto por el derecho internacional, la libre autodeterminación del pueblo palestino y el respeto por el DIH. Se pide está opinión donde:

La Corte desestimó la forma que Israel eligió para lograr sus objetivos de seguridad. Según ésta, el muro, a lo largo de la ruta trazada, y su régimen conexo “infringen gravemente diversos derechos de los palestinos que residen en el territorio ocupado por Israel y las infracciones derivadas de ese trazado no pueden justificarse por necesidades militares, de seguridad nacional o de orden público”. (Portilla,2007, pág. 168)

Sin embargo, más allá de esta opinión y de las obligaciones que tendría el Estado de Israel para cesar la violencia, respetar el derecho internacional humanitario y mantener canales diplomáticos, no tiene ningún carácter de obligatoriedad, lo que implica, que al día de hoy el muro está totalmente construido, continúan los crímenes de lesa humanidad y la violación de derechos humanos, no solo por parte del Estado de Israel, sino también por grupos armados palestinos como Hamas; y las Naciones Unidas, solo subrayan que existe una grave violación al derecho internacional humanitario (Naciones Unidas, 2014), pero sin conseguir soluciones sólidas y definitivas para el cese de la violencia en estos territorios.

De igual manera, el difícil pasado de Afganistán, con la suma de los talibanes (movimiento islámico suní, quienes rechazan las estructuras democráticas) y la intervención de Estados Unidos para evitar que el terrorismo se apoderara de la región, terminó dejando una violencia incesante, que, luego de la retirada de las tropas de Estados Unidos de este país, se agravó aún más con la toma del poder por parte de los talibanes, quienes,

Avanzan sin tregua en la destrucción de todo lo conseguido en materia de derechos humanos en los últimos veinte años, han declarado Amnistía Internacional, la Federación Internacional de los Derechos Humanos (FIDH) y la Organización Mundial contra la Tortura (OMCT). (Amnistía Internacional, 2021).

Se evidencia la preocupación por la incesante violación de derechos humanos en el territorio, sin embargo, organismos como la ONU solo instan a persuadir a los talibanes de respetar estos derechos, de proteger a los más vulnerables, a construir diálogos de paz y restaurar la situación del territorio (Naciones Unidas, 2021). Sin embargo, nada de esto condena a los talibanes, ni conlleva a un accionar jurídico sobre la situación, lo que deja hasta el día de hoy la continua violación de derechos contra el pueblo afgano.

A su vez, Irak, se ve envuelto en una grave crisis política debido a su pasado tormentoso con la administración de un mal gobierno, la sistemática violación de derechos humanos por parte del mismo y de grupos terroristas, y la permeabilidad de su política para la intervención de gobiernos extranjeros, lo que ha causado el estallido de inconformidad de su población civil, la cual, ha sufrido desapariciones forzadas, homicidios, torturas, entre otros, por parte del régimen con el fin de mantener su poder en la región (Cordero, 2020). Además del constante enfrentamiento de este, con el grupo autodenominado Estado Islámico, el cual continúa atacando a la población civil con el fin de adquirir más poder en el territorio.

Solamente, en la historia de Irak, se llevó a cabo la sentencia contra un exmiembro de este grupo terrorista por parte del Tribunal Superior Regional de Frankfurt (Alemania), frente a los crímenes de lesa humanidad, guerra y genocidio,  lo que es significativo en el avance de la no impunidad por estos dentro del conflicto armado (Amnistía Internacional, 2021); pero, a pesar de esto, aún siguen cometiéndose y quedando impunes demasiados crímenes perpetrados no solo por el grupo sino también por las autoridades iraquíes (Amnistía Internacional, 2021-2022).

Por otra parte, se encuentran las situaciones en países de Siria y Yemen. En el primero, como fue mencionado anteriormente, se vive una grave crisis humanitaria, con miles de desplazados, desaparecidos, heridos, muertos y refugiados. A pesar de algunos esfuerzos por las organizaciones humanitarias como la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) que hacen lo humanamente posible por llegar a la región, el gobierno sirio continúa impidiendo la llegada de esta ayuda humanitaria a su población civil. Está guerra interna, que ha involucrado a potencias regionales e internacionales como Arabia Saudita, Estados Unidos, Rusia, entre otros, han contribuido al incremento de la constante violación de derechos humanos que aún no han sido acusados y recriminados por la comunidad internacional, como lo menciona Amnistía Internacional en su informe del año 2021-2022:

Las partes en el conflicto seguían cometiendo con impunidad violaciones graves del derecho internacional humanitario, incluidos crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y otros abusos flagrantes contra los derechos humanos. Las fuerzas gubernamentales llevaron a cabo ataques directos contra población e infraestructura civiles —incluidos hospitales y gasolineras— y ataques indiscriminados mediante bombardeos aéreos y de artillería en la gobernación de Idlib y en la zona rural del oeste de la gobernación de Alepo.

Situación que deja entrever la incapacidad que ha demostrado la comunidad internacional para solventar está crisis, como lo menciona el coordinador de Ayuda de Emergencia para las Naciones Unidas, Martin Griffiths “Seguimos fallándole al pueblo sirio en lo que necesita, en lo que se merece, y en lo que tiene derecho en términos de asistencia humanitaria y protección” (Naciones Unidas, 2021).

De igual manera, para el Estado de Yemen, su situación es similar, el gobierno se encuentra dividido por varías minorías, entre las cuales se conformó un grupo armado en oposición al mismo llamado los hutíes, quienes aprovecharon la poca popularidad del gobierno para tomar el control de diversas zonas del país, de esta manera, lo que había comenzado con la Primavera Árabe y sus diversas manifestaciones, tomó la fuerza suficiente para llevar a cabo un conflicto armado interno en el país, sin obviar las intervenciones extranjeras; generando así, que las diversas partes de este conflicto atenten contra los derechos humanos de la población en Siria (Amnistía Internacional, 2020). Si bien, la ONU, ha extendido el mandato del Grupo de Eminentes Expertos (GEE) sobre el conflicto en Yemen, el cual tiene potestad internacional para investigar, documentar e informar las violaciones de derechos humanos cometidas en este territorio, esto, no ha causado que se extienda un real compromiso de las partes involucradas por disminuir la violencia sistemática de derechos humanos, y de la comunidad internacional para apoyar iniciativas de ayuda humanitaria y del restablecimiento del DIH (Naciones Unidas, 2021).

Hans Grundberg, enviado especial de la ONU para Yemen, asegura que el aumento de las hostilidades en el territorio coloca cada vez más en deterioro los derechos humanos de la población y, “advirtió que la escalada socava las perspectivas de un acuerdo político sostenible e hizo hincapié en que las violaciones a las leyes humanitarias y derechos humanos no pueden continuar impunemente” (Naciones Unidas, 2021). Sin embargo, su ideal está muy lejos de cumplirse, la actual crisis económica, la escasez de fondos para ayuda humanitaria, los atentados recurrentes contra la misma y la falta de visibilidad en los titulares, hace de este país uno más de los olvidados en Medio Oriente.

Concluyendo con este breve análisis del panorama que se vive actualmente en algunos países del Medio Oriente entorno a sus crisis humanitarias, conflictos internos, violación del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, podemos evidenciar que si bien ha habido algún pronunciamiento de la comunidad internacional al respeto y sobre todo las organizaciones humanitarias han intentado llevar a cabo su labor de la mejor manera posible; existe un vacío sustancial actualmente en cuanto a la visibilidad e importancia que estos conflictos tienen para organizaciones como las Naciones Unidas, los organismos jurídicos como la Corte Penal Internacional y la Corte Internacional de Justicia, que si bien existe un debate sustancioso respecto a sus jurisdicciones, deja entrever que estos mecanismos actúan en ciertos escenarios internacionales, dejándonos cuestionar su empatía por otros escenarios que sufren graves violaciones de derechos humanos, por ende, aún se encuentra una pregunta sin responder ¿la comunidad le ostenta los derechos humanos a quienes considera importantes?

Referencias bibliográficas

<strong>Daniela Gómez</strong> <strong>Rojas</strong>
Daniela Gómez Rojas

Profesional en Relaciones Internacionales y Estudios Políticos de la Universidad Militar Nueva Granada, Colombia. Realizo un diplomado en Gestión de Proyectos para el Desarrollo y la Cooperación Internacional, y otro diplomado en Fundamentos del Derecho Internacional Humanitario. Interesada en la seguridad internacional, análisis internacional, geopolítica y cooperación internacional.