Desafíos y oportunidades de la política exterior mexicana en Asia Pacífico

Por Andrés Herrera Esquivel

Asia Pacífico se ha convertido en una de las regiones más dinámicas para el escenario internacional. La importancia que tiene para el comercio, las cadenas de suministro globales y la seguridad son solo algunos de los temas que justifican su relevancia. México ha sido un aliado estratégico desde años atrás, lo que le ha permitido crear nexos de cooperación entre ambas regiones.

Dado el contexto actual y las oportunidades de crecimiento, México debe prestar especial atención en actualizar su política exterior para Asia Pacífico, tomando en cuenta los beneficios económicos y culturales, pero también haciendo énfasis en las tendencias políticas y retos actuales. México tiene el potencial de promover alianzas con otros países para que puedan abrirse nuevos frentes de cordialidad para la diplomacia mexicana.

Esta misión no está exenta de desafíos, especialmente por las tensiones actuales entre China y Estados Unidos. Sin embargo, el tiempo es propicio para invertir esfuerzos en analizar la situación actual y proponer una política exterior activa y estratégica para Asia Pacífico. Para ello, es importante primero, el analizar los sucesos importantes y las tendencias con el objetivo de identificar temas relevantes y espacios de oportunidad.

Nubarrones geopolíticos

Compuesta por una gran cantidad de países desde India a Australia, las situaciones que ocurren en esta parte del mundo pueden tener un alto impacto en la política exterior de aliados clave como China, Corea del Sur o Japón.

Sin duda alguna, el tema que domina la región son las tensiones entre China y Estados Unidos, la cual pone sobre la mesa el tema de la seguridad regional. Por un lado, Estados Unidos promueve una red de alianzas compleja compuesta por el nuevo pacto militar Aukus con Australia y Reino Unido y por la alianza estratégica del Quad con Australia, India y Japón enfocada en la colaboración tecnológica y en proyectos de infraestructura y salud (Castellanos, 2021).

China por su parte, busca manejar este frente de alianzas al promover el control de Hong Kong, Taiwán, y su posición actual en el mar Meridional, donde ha realizado continuos ejercicios navales con nueva tecnología militar. También impacta en su política exterior las diferencias territoriales con Japón, las disputas con India en los Himalayas y la carrera armamentística de Corea del Norte (Traslosheros, 2021). Si bien, con ambos países existen puntos de cooperación, en la práctica el panorama resulta más complejo, especialmente por el asunto con Taiwán.

Esta rivalidad sinoestadounidense impacta evidentemente en los demás países de la región. Este escenario puede verse reflejado en las dinámicas dentro de la Asociación de las Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN) que ha tenido dificultades en establecer planes de acción claros e incluso mantener su unidad (Choong, 2021). De ahí que se desprendan otros temas que competen a la región como lo son el caso de derechos humanos y gobernanza en Myanmar, las protestas contra el gobierno militar de Tailandia o las elecciones presidenciales en Filipinas.

Asimismo, México debe estar atento de tres elecciones importantes en 2022 que se celebran en Estados clave: Australia, Corea del Sur y Japón. El resultado dentro de los gobiernos puede implicar cambios en sus planes de desarrollo nacional y el posicionamiento dentro de la rivalidad sinoestadounidense.

Por todo lo anterior, no sería del todo incorrecto afirmar que la integración actual en Asia Pacífico presenta nubarrones geopolíticos como bien comentó el ex Embajador de Nueva Zelanda, Dr. Traslosheros (2021), donde fortalecer los mecanismos de diálogo es tanto urgente como necesario.

Visión de México hacia Asia Pacífico

Previo a la formulación de propuestas de política exterior que pongan en perspectiva un panorama claro de las tensiones y retos actuales, una tarea pendiente es confirmar el papel relevante de México en la región. Es necesario comprender que geográficamente México se encuentra incluido en el espacio de influencia y, por lo tanto, la región merece una cuidadosa atención tal como se le da a América del Norte o a la Unión Europea.

León-Manríquez, & Apango (2015) recomiendan poner en el centro de la conversación, que México es un país bioceánico con amplio litoral hacia el Pacífico, aspecto que ha promovido el intercambio entre países de ambas regiones desde antes de los primeros años del México independiente.

Olloqui (2002) hace énfasis en la política exterior de “abanico” y de largo plazo, ya que la fortaleza de México es su multidiversidad política para identificarse con más de una región geográfica, ya sea norteamericana, atlántica, centroamericana, latinoamericana, o también del pacífico. Debido a ello, Olloqui recomienda aprovechar la polivalencia de estas dimensiones al diseñar estrategias de acercamiento.

Ejercicios como los anteriores son fundamentales para establecer la credibilidad y legitimidad de que invertir en mejorar la relación con Asia Pacífico es clave, puesto que México es parte de Asia Pacífico y lo ha sido por muchos años. El resaltar de manera conceptual y narrativa que esta región es esencial para la política exterior mexicana puede despertar un apoyo de toda la administración para diversificar sus esfuerzos en esta parte de Asia, no en detrimento de los proyectos actuales en América del Norte y en Europa, sino como un mercado de oportunidad existente no aprovechado al 100%.

Con estos esfuerzos podría empezar a gestarse una “Visión de México hacia Asia Pacífico”, con la cual los diplomáticos mexicanos pueden demostrar a organismos como la ASEAN que la visión de México en la región también es relevante y que su participación en los diálogos de seguridad o colaboración tecnológica y de infraestructura presentan un valor agregado que es importante considerar.

Crear este tipo de estrategias no va sin sus correctas y precisas preocupaciones. Diseñar una visión de este tipo podría resultar contraproducente en un espacio donde las rivalidades parecen obligar a tomar un bando, lo cual limitaría la cooperación de un país con otros. Sin embargo, México puede nutrirse de su experiencia de política exterior en otros escenarios multilaterales complejos como el Consejo de Seguridad, donde aboga por declaraciones como la del Embajador Ramón de la Fuente (2022) de “distención, diplomacia y diálogo”, que pueden ser sumamente útiles para emitir posturas claras que demuestran compromiso, conocimiento y, lo más importante, interés.

Es claro que México tiene mucho que ganar con fortalecer las relaciones con los países de Asia Pacífico, tanto con aliados clave como con aquellos donde las relaciones no son tan estrechas. El congeniar las áreas de interés con las tensiones políticas o la dificultad inicial de enmarcar un mensaje de acercamiento no deben ser impedimento para involucrase más en la región. México se puede beneficiar de acciones estratégicas y precisas aunque sean pequeñas que mantener el nivel de cooperación actual. León-Manríquez, & Apango (2015) resaltan que es momento de transformar los lapsos alternativos de alejamiento y acercamiento con Asia Pacífico para consolidar un acercamiento continuo y planeado.

La lista de tareas

Si el país afirma el compromiso con actualizar su política exterior para la región a través de una Visión de México hacia Asia Pacífico, la Secretaría de Relaciones Exteriores puede empezar a compilar una lista oficial de tareas que los diplomáticos, empresarios, universidades y demás actores de la sociedad civil, deberían enfocarse al colaborar con la región, ya que como comentan Meda, Radillo, & Plascencia (2015), el éxito de México en Asia Pacífico depende de hacer un acercamiento horizontal que incluya a la mayor cantidad de figuras posibles.

De igual manera, Uscanga (2012) en su agenda para el Pacífico asiático, comentaba inicialmente la necesidad de participar en los procesos de reforma de APEC; el abrir espacio de diálogo con ASEAN en temas políticos y de seguridad regional; y ampliar la diplomacia cultural con los países del sudeste. Hoy también debería analizarse la posibilidad de cooperación con el TPP, RCEP, MIKTA, Aukus y el Quad. México también debe empezar a incursionar en temas más allá del intercambio económico y fomentar el diálogo y conversación en otro tipo de asuntos como la seguridad internacional donde puede adquirir beneficios de asesoría, capacitación, recursos y tecnología (León-Manríquez & Apango, 2015).

Otro de los temas a enfocar debería ser también el cultural, donde podría iniciar con los países donde existen menos lazos estratégicos como Brunéi, Camboya o Laos. Dentro de ello, la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional (AMEXCID) puede ser un actor clave en despertar proyectos de esta índole, como intercambios académicos, espacios de diálogo y el seguimiento de alianzas. Como mencionan Castelló & Cardoso (2016), Asia Pacífico no es un todo homogéneo, sino es un mosaico de regiones y naciones con diferentes matices culturales, idiomas, religiones y sistemas filosóficos.

Adicionalmente, es importante resaltar que ampliar el enfoque de temas no implica la disminución en el espacio comercial, puesto que México tiene la gran tarea de optimizar y aprovechar los tratados de libre comercio existentes de la región y fortalecer sus cadenas de suministro a través de los 11 puertos de altura en el océano Pacífico. Lotfe & Chávez (2021) también enfatizan en aprovechar el desarrollo del Corredor Interoceánico para el comercio hacia Asia, ya que aumentará la productividad al unir los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos.

Con los acuerdos comerciales también puede comentarse lo mismo y pasar de la retórica a la acción para incentivar el desarrollo y cooperación regionales, así como conocer mejor los métodos y formas de hacer comercio e inversión en los países de la región.

Finalmente, dentro de la Visión también debe hacerse énfasis en fomentar la descentralización al ejecutar esta estrategia. Deben crearse mecanismos y estructuras para que sea más sencillo a los gobiernos locales suscribir convenios, acuerdos, alianzas e inversiones con Asia Pacífico sin tener que depender en todo momento de las entidades federales. En esta línea, la coordinación entre las diferentes Coordinaciones de Asuntos Internacionales de los Estados se presenta como un área de oportunidad para este tipo de estrategias.

La Bisagra en Asia Pacífico

En este sentido, el coordinar la actualización de una política exterior activa y estratégica en Asia Pacífico presenta oportunidades de crecimiento favorables pero también retos y complejidades extenuantes. Solo el mediar entre la tensión entre Estados Unidos y China puede ser el primer factor para dejar a un lado este tipo de propuestas. No obstante, es precisamente por ese aspecto que México tiene un papel clave que jugar en Asia Pacífico.

El país tiene la oportunidad de presentar una nueva visión que aporte nuevas dimensiones a las perspectivas existentes de China, Estados Unidos o ASEAN. Tiene la ventaja de operar bajo una política de abanico y de ahí incluir de manera más presente, su punto de vista dentro de esta región tan importante para el sistema internacional actual. De esta manera, al identificar los desafíos y oportunidades de la política exterior mexicana en Asia Pacífico, México puede despertar la centralidad de esta región para alcanzar una mayor vinculación que traiga beneficios para los objetivos nacionales y para el crecimiento estratégico de ambas regiones.

Referencias

Castellanos, R. (2021, 17 de diciembre). Asia-Pacífico en 2022. El Orden Mundial. https://elordenmundial.com/asia-pacifico-en-2022/

Castelló, A. & Cardoso, A. (2016). México y sus relaciones con Asia-Pacífico. Revista Mexicana de Política Exterior 108, 7-13. https://revistadigital.sre.gob.mx/index.php/numeros-anteriores/183-rmpe-108

Choong, W. (2021, 19 de octubre). Why AUKUS Alarms ASEAN. Foreign Policy.  https://foreignpolicy.com/2021/10/19/asean-aukus-china-us-rivalry/

Fuente, J. (2022, 17 de febrero). CSNOU sobre Ucrania. Secretaría de Relaciones Exteriores. https://nextcloud.sre.gob.mx/index.php/s/WoFbWWDR8cfBeFR

León-Manríquez, J., & Apango, E. (2015). México y Asia Pacífico: proximidades y distancias de una dilatada relación. Revista CIDOB d’Afers Internacionals 110, 113-139. https://www.cidob.org/es/articulos/revista_cidob_d_afers_internacionals/110/mexico_y_asia_pacifico_proximidades_y_distancias_de_una_dilatada_relacion

Lotfe, F., & Chávez, G. (22 de julio 2021). La inserción de México en el ámbito del Indo-Pacífico. Foreign Affairs Latinoamérica. https://revistafal.com/la-insercion-de-mexico-en-el-ambito-del-indo-pacifico/

Meda, K., Radillo, F. & Plascencia, J. (2015). Los retos de México en la región Asia Pacífico: perspectivas en el siglo XXI. Portes, Revista Mexicana de estudios sobre la Cuenca del Pacífico, 9(18), 25-50. http://www.portesasiapacifico.com.mx/revistas/epocaiii/numero18/2.pdf

Olloqui, J. (2002). Diplomacia Total: Multigeopoliticidad, Grandeza de México. Anuario Mexicano de Derecho Internacional 2, 279-304.  https://revistas.juridicas.unam.mx/index.php/derecho-internacional/article/view/35

Traslosheros, G. (2021, 29 de abril). Nubarrones geopolíticos en la interacción de Asia Pacífico. El Heraldo de México. https://heraldodemexico.com.mx/opinion/2021/4/29/nubarrones-geopoliticos-en-la-interaccion-de-asia-pacifico-290084.html

Andrés Herrera Esquivel
Andrés Herrera Esquivel

Es estudiante de Relaciones Internacionales en la Universidad Anáhuac Mayab. Colabora en el Centro de México para América Latina de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Interesado en geopolítica, política exterior, economía y medio ambiente.