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Herramientas de paz y seguridad internacional: El programa REACT/HEAT y su aportación a la defensa de los derechos humanos en América Latina

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El escenario internacional contemporáneo y las dinámicas de los conflictos del siglo XXI demandan un cambio cualitativo en la formación de profesionales dedicados a la prevención de crisis, la consolidación de la paz y la protección de poblaciones en situación de vulnerabilidad. En este contexto, el programa de formación de Experto en Asistencia y Cooperación Rápida para Operaciones de Prevención de Conflictos, Gestión de Crisis y Rehabilitación Postconflicto(REACT), promovido por la Fundación Carolina en conjunto con el Centro Internacional de Misiones de Paz de Helsinki España, se consolida como un referente interdisciplinario de alto nivel enfocado en las operaciones internacionales de paz. Esta capacitación combina el análisis político y estratégico con habilidades operativas de supervivencia en entornos hostiles, convirtiéndose en un marco metodológico clave para la labor de las y los defensores de derechos humanos.

Como activista y defensora de derechos humanos, tuve el honor de participar en este programa al ser seleccionada como una de las cinco personas becarias de América Latina por parte de la Fundación Carolina para este año 2026. Esta oportunidad nos permitió a profesionales de la región vivir una experiencia intensiva de formación interdisciplinaria orientada a la paz internacional.

El curso se llevó a cabo en l’Albir, dentro del municipio de l’Alfàs del Pi (Alicante, España), un entorno caracterizado por su multiculturalidad y vocación internacional hacia la construcción de la paz. En este rincón alicantino residió Johan Galtung, el célebre sociólogo y matemático noruego “alfasino por elección” considerado el padre y pionero de los estudios de mediación y resolución de conflictos. Definida por el propio Galtung como una “ciudad de la paz y ejemplo de convivencia”, l’Alfàs rinde homenaje al legado de quien fue el primer profesor de Investigación para la Paz en la Universidad de Oslo. De su pensamiento nos queda una premisa fundamental para erradicar la violencia: “No tenemos dinero ni bombas, pero sí la fuerza de las buenas ideas; hay que trabajar más hasta convencer con la fuerza de esas buenas ideas”.

Durante esta capacitación especializada, profundizamos en el análisis, mapeo y transformación de conflictos, facilidades de diálogo, comunicación sensible al conflicto y el diseño de proyectos mediante el enfoque del Triple Nexus(Humanitario, Desarrollo y Paz), incorporando de manera prioritaria los marcos normativos de Mujeres, Paz y Seguridad(Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU) y Jóvenes, Paz y Seguridad (Resolución 2250), a través del examen de diversos conflictos contemporáneos.

Asimismo, uno de los módulos más enriquecedores y apasionantes en lo personal, fue el estudio del Derecho Internacional de los Derechos Humanos (DIDH), el Derecho Internacional Humanitario (DIH), el Derecho Penal Internacional y los mecanismos de rendición de cuentas. De igual forma, abordamos operativamente la Centralidad de la Protección, el mandato del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y de las Misiones de Mantenimiento de la Paz de Naciones Unidas. Se analizó la implementación de estrategias para la Sostenibilidad de la Paz (Sustaining Peace), la relevancia de los procesos de Desarme, Desmovilización y Reintegración (DDR), la Reforma del Sector de Seguridad (SSR), el fortalecimiento de la gobernanza, la observación de procesos electorales y la promoción del paradigma de la Seguridad Humana.

En este mismo marco, adquirimos valiosas herramientas teóricas sobre los riesgos y amenazas a la paz internacional, evaluando fenómenos como la delincuencia organizada transnacional, las economías de conflicto, la guerra híbrida, la guerra cognitiva, las ciberamenazas, la desinformación y la trata de personas. Este análisis permitió ampliar nuestra perspectiva sobre la defensa de los derechos humanos frente a las graves violaciones perpetradas por redes del crimen transnacional que movilizan grandes volúmenes de dinero, armas y personas.

Para la última semana de capacitación, nos trasladamos a la Base Militar de Los Alcázares en Murcia, España, donde realizamos el entrenamiento de Concienciación en Entornos Hostiles (Hostile Environment Awareness Training HEAT). Este módulo, enfocado en garantizar la seguridad operacional en terreno, abarcó la planificación de seguridad operativa, primeros auxilios tácticos, navegación terrestre (mapas y GPS), gestión del estrés y autorregulación emocional, respuestas ante amenazas de tiroteo activo (Hide, Run, Fight), navegación en checkpoints, concienciación sobre artefactos explosivos e improvisados (IEDs) y protocolos de supervivencia ante secuestros o toma de rehenes. Considero que este aprendizaje es una herramienta urgente y necesaria para salvaguardar la vida de periodistas, activistas y personas defensoras de Derechos en el territorio.

El Enfoque del Triple Nexus y las Agendas Inclusivas de Paz

Históricamente, la respuesta internacional a las crisis ha operado en silos desconectados: la ayuda humanitaria intervenía en el corto plazo para salvar vidas, las agencias de desarrollo actuaban a mediano y largo plazo para generar capacidades, y los actores de consolidación de la paz trabajaban en la vertiente política y de seguridad. El enfoque del Triple Nexus(Humanitarian-Development-Peace Nexus- HDP) rompe este esquema fragmentado al articular de manera simultánea e interdependiente la acción humanitaria, el desarrollo sostenible y la construcción de la paz.

En la práctica, la programación sensible al conflicto exige que las intervenciones inmediatas no generen dependencia ni exacerben las tensiones locales, sino que reduzcan los riesgos y las vulnerabilidades estructurales. Un proyecto diseñado bajo la lógica del Triple Nexus alivia la emergencia actual mientras fortalece las instituciones, dinamiza la economía local y construye resiliencia socioinstitucional, atacando las causas raíz que alimentan los ciclos de violencia.

Uno de los mayores aciertos del programa REACT es situar la inclusión de género e intergeneracional en el centro de la prevención y resolución de conflictos:

  • Mujeres, Paz y Seguridad (Resolución 1325 de la ONU): Reconoce que los conflictos impactan de manera diferenciada y desproporcionada a las mujeres y niñas, reafirmando que no es posible alcanzar una paz duradera sin su participación plena, igualitaria y sustantiva en la toma de decisiones. Se articula en cuatro pilares: participación, protección contra la violencia de género y sexual, prevención y socorro/recuperación con enfoque de género.
  • Jóvenes, Paz y Seguridad (Resolución 2250 de la ONU): Rompe con la narrativa que victimiza o criminaliza sistemáticamente a las juventudes, reconociéndolas como agentes de cambio indispensables para la transformación pacífica de los territorios. Se estructura en cinco pilares clave: participación, protección, prevención, asociación (alianzas con organizaciones juveniles) y desvinculación/reintegración.

Estas herramientas centran el análisis de conflictos y la pacificación en acciones concretas que permiten una atención holística e integral de las problemáticas sociales.

Diagnóstico: Violencia contra Mujeres y Jóvenes en América Latina

América Latina presenta una paradoja analítica, a pesar de ser una región mayoritariamente libre de guerras interestatales, registra los índices de violencia no bélica más altos del planeta, marcados por la presencia del crimen organizado transnacional, el narcotráfico, las pandillas, la impunidad sistémica y la debilidad del estado de derecho. En este entramado, la violencia se ejerce de manera marcadamente diferenciada:

  • Feminicidios y Violencia de Género Sistémica: La región alberga algunas de las tasas de feminicidio e impunidad más elevadas del mundo. La violencia física y sexual no solo se manifiesta en el ámbito privado, sino que es utilizada por grupos armados y estructuras del crimen organizado como táctica de control territorial, intimidación comunitaria y castigo ejemplar.
  • Juventudes, Reclutamiento Forzado y Juvenicidio: Las personas jóvenes, particularmente aquellas en situaciones de exclusión social y pobreza, enfrentan una doble vulnerabilidad; toda vez que representan un porcentaje de víctimas de homicidio y simultáneamente, son el blanco principal de reclutamiento forzado por el crimen organizado. Asimismo, sufren la criminalización e institucionalización de la violencia bajo esquemas de «mano dura».
  • Ataques a personas Defensoras de Derechos humanos y Liderazgos Juveniles: Las mujeres defensoras del territorio, de los derechos humanos y del medio ambiente, así como las y los líderes juveniles, enfrentan un riesgo interseccional. Se ven expuestos no solo a las amenazas comunes dirigidas hacia cualquier persona defensora (asesinatos, estigmatización y desplazamiento), sino también a formas específicas de violencia machista, campañas de difamación basadas en estereotipos de género y violencia sexual.

La transferencia de las competencias teóricas y tácticas adquiridas en el curso REACT/HEAT al contexto latinoamericano aporta un valor transformador para la labor de las perosnas defensoras en tres dimensiones fundamentales. La primera dimensión es el fortalecimiento de la Protección Preventiva en un entorno hostil donde la defensa de los derechos humanos conlleva riesgos vitales, la capacitación en protocolos HEAT (evaluación de riesgos y seguridad operacional) proporciona herramientas prácticas para salvaguardar la vida y la integridad física de forma sostenible. La segunda dimensión, es la implementación real del Triple Nexus para diseñar proyectos comunitarios que integren la defensa de los derechos humanos con el desarrollo socioeconómico y la atención a emergencias, garantizando que las mujeres y las juventudes lideren sus propios procesos de paz. Y la tercera dimensión, es la transición de la Seguridad Nacional a la Seguridad Humana, que permite fundamentar exigencias técnicas hacia los Estados para abandonar modelos militarizados de seguridad pública, impulsando reformas institucionales (SSR) orientadas al respeto irrestricto de los derechos humanos, la perspectiva de género y la gobernanza democrática.

Por ultimo, he de señalar que el programa REACT trasciende la mera capacitación técnica,  pues,  representa un marco integral que articula la alta diplomacia internacional con las luchas sociales en el territorio; como alguna vez lo dijo el Premio Nobel de la Paz Kofi Annan: “No podemos construir la paz sin aliviar las desigualdades, ni podemos construir la libertad sobre cimientos de injusticia”. Estas herramientas fortalecen la resiliencia de las organizaciones civiles, protegen la vida de quienes defienden la dignidad humana y trazan rutas sostenibles para la consecución de una paz justa, resiliente e inclusiva en nuestra región.

El escenario internacional contemporáneo y las dinámicas de los conflictos del siglo XXI demandan un cambio cualitativo en la formación de profesionales dedicados a la prevención de crisis, la consolidación de la paz y la protección de poblaciones en situación de vulnerabilidad. En este contexto, el programa de formación de Experto en Asistencia y Cooperación Rápida para Operaciones de Prevención de Conflictos, Gestión de Crisis y Rehabilitación Postconflicto(REACT), promovido por la Fundación Carolina en conjunto con el Centro Internacional de Misiones de Paz de Helsinki España, se consolida como un referente interdisciplinario de alto nivel enfocado en las operaciones internacionales de paz. Esta capacitación combina el análisis político y estratégico con habilidades operativas de supervivencia en entornos hostiles, convirtiéndose en un marco metodológico clave para la labor de las y los defensores de derechos humanos.

Como activista y defensora de derechos humanos, tuve el honor de participar en este programa al ser seleccionada como una de las cinco personas becarias de América Latina por parte de la Fundación Carolina para este año 2026. Esta oportunidad nos permitió a profesionales de la región vivir una experiencia intensiva de formación interdisciplinaria orientada a la paz internacional.

El curso se llevó a cabo en l’Albir, dentro del municipio de l’Alfàs del Pi (Alicante, España), un entorno caracterizado por su multiculturalidad y vocación internacional hacia la construcción de la paz. En este rincón alicantino residió Johan Galtung, el célebre sociólogo y matemático noruego “alfasino por elección” considerado el padre y pionero de los estudios de mediación y resolución de conflictos. Definida por el propio Galtung como una “ciudad de la paz y ejemplo de convivencia”, l’Alfàs rinde homenaje al legado de quien fue el primer profesor de Investigación para la Paz en la Universidad de Oslo. De su pensamiento nos queda una premisa fundamental para erradicar la violencia: “No tenemos dinero ni bombas, pero sí la fuerza de las buenas ideas; hay que trabajar más hasta convencer con la fuerza de esas buenas ideas”.

Durante esta capacitación especializada, profundizamos en el análisis, mapeo y transformación de conflictos, facilidades de diálogo, comunicación sensible al conflicto y el diseño de proyectos mediante el enfoque del Triple Nexus(Humanitario, Desarrollo y Paz), incorporando de manera prioritaria los marcos normativos de Mujeres, Paz y Seguridad(Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU) y Jóvenes, Paz y Seguridad (Resolución 2250), a través del examen de diversos conflictos contemporáneos.

Asimismo, uno de los módulos más enriquecedores y apasionantes en lo personal, fue el estudio del Derecho Internacional de los Derechos Humanos (DIDH), el Derecho Internacional Humanitario (DIH), el Derecho Penal Internacional y los mecanismos de rendición de cuentas. De igual forma, abordamos operativamente la Centralidad de la Protección, el mandato del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y de las Misiones de Mantenimiento de la Paz de Naciones Unidas. Se analizó la implementación de estrategias para la Sostenibilidad de la Paz (Sustaining Peace), la relevancia de los procesos de Desarme, Desmovilización y Reintegración (DDR), la Reforma del Sector de Seguridad (SSR), el fortalecimiento de la gobernanza, la observación de procesos electorales y la promoción del paradigma de la Seguridad Humana.

En este mismo marco, adquirimos valiosas herramientas teóricas sobre los riesgos y amenazas a la paz internacional, evaluando fenómenos como la delincuencia organizada transnacional, las economías de conflicto, la guerra híbrida, la guerra cognitiva, las ciberamenazas, la desinformación y la trata de personas. Este análisis permitió ampliar nuestra perspectiva sobre la defensa de los derechos humanos frente a las graves violaciones perpetradas por redes del crimen transnacional que movilizan grandes volúmenes de dinero, armas y personas.

Para la última semana de capacitación, nos trasladamos a la Base Militar de Los Alcázares en Murcia, España, donde realizamos el entrenamiento de Concienciación en Entornos Hostiles (Hostile Environment Awareness Training HEAT). Este módulo, enfocado en garantizar la seguridad operacional en terreno, abarcó la planificación de seguridad operativa, primeros auxilios tácticos, navegación terrestre (mapas y GPS), gestión del estrés y autorregulación emocional, respuestas ante amenazas de tiroteo activo (Hide, Run, Fight), navegación en checkpoints, concienciación sobre artefactos explosivos e improvisados (IEDs) y protocolos de supervivencia ante secuestros o toma de rehenes. Considero que este aprendizaje es una herramienta urgente y necesaria para salvaguardar la vida de periodistas, activistas y personas defensoras de Derechos en el territorio.

El Enfoque del Triple Nexus y las Agendas Inclusivas de Paz

Históricamente, la respuesta internacional a las crisis ha operado en silos desconectados: la ayuda humanitaria intervenía en el corto plazo para salvar vidas, las agencias de desarrollo actuaban a mediano y largo plazo para generar capacidades, y los actores de consolidación de la paz trabajaban en la vertiente política y de seguridad. El enfoque del Triple Nexus(Humanitarian-Development-Peace Nexus- HDP) rompe este esquema fragmentado al articular de manera simultánea e interdependiente la acción humanitaria, el desarrollo sostenible y la construcción de la paz.

En la práctica, la programación sensible al conflicto exige que las intervenciones inmediatas no generen dependencia ni exacerben las tensiones locales, sino que reduzcan los riesgos y las vulnerabilidades estructurales. Un proyecto diseñado bajo la lógica del Triple Nexus alivia la emergencia actual mientras fortalece las instituciones, dinamiza la economía local y construye resiliencia socioinstitucional, atacando las causas raíz que alimentan los ciclos de violencia.

Uno de los mayores aciertos del programa REACT es situar la inclusión de género e intergeneracional en el centro de la prevención y resolución de conflictos:

  • Mujeres, Paz y Seguridad (Resolución 1325 de la ONU): Reconoce que los conflictos impactan de manera diferenciada y desproporcionada a las mujeres y niñas, reafirmando que no es posible alcanzar una paz duradera sin su participación plena, igualitaria y sustantiva en la toma de decisiones. Se articula en cuatro pilares: participación, protección contra la violencia de género y sexual, prevención y socorro/recuperación con enfoque de género.
  • Jóvenes, Paz y Seguridad (Resolución 2250 de la ONU): Rompe con la narrativa que victimiza o criminaliza sistemáticamente a las juventudes, reconociéndolas como agentes de cambio indispensables para la transformación pacífica de los territorios. Se estructura en cinco pilares clave: participación, protección, prevención, asociación (alianzas con organizaciones juveniles) y desvinculación/reintegración.

Estas herramientas centran el análisis de conflictos y la pacificación en acciones concretas que permiten una atención holística e integral de las problemáticas sociales.

Diagnóstico: Violencia contra Mujeres y Jóvenes en América Latina

América Latina presenta una paradoja analítica, a pesar de ser una región mayoritariamente libre de guerras interestatales, registra los índices de violencia no bélica más altos del planeta, marcados por la presencia del crimen organizado transnacional, el narcotráfico, las pandillas, la impunidad sistémica y la debilidad del estado de derecho. En este entramado, la violencia se ejerce de manera marcadamente diferenciada:

  • Feminicidios y Violencia de Género Sistémica: La región alberga algunas de las tasas de feminicidio e impunidad más elevadas del mundo. La violencia física y sexual no solo se manifiesta en el ámbito privado, sino que es utilizada por grupos armados y estructuras del crimen organizado como táctica de control territorial, intimidación comunitaria y castigo ejemplar.
  • Juventudes, Reclutamiento Forzado y Juvenicidio: Las personas jóvenes, particularmente aquellas en situaciones de exclusión social y pobreza, enfrentan una doble vulnerabilidad; toda vez que representan un porcentaje de víctimas de homicidio y simultáneamente, son el blanco principal de reclutamiento forzado por el crimen organizado. Asimismo, sufren la criminalización e institucionalización de la violencia bajo esquemas de «mano dura».
  • Ataques a personas Defensoras de Derechos humanos y Liderazgos Juveniles: Las mujeres defensoras del territorio, de los derechos humanos y del medio ambiente, así como las y los líderes juveniles, enfrentan un riesgo interseccional. Se ven expuestos no solo a las amenazas comunes dirigidas hacia cualquier persona defensora (asesinatos, estigmatización y desplazamiento), sino también a formas específicas de violencia machista, campañas de difamación basadas en estereotipos de género y violencia sexual.

La transferencia de las competencias teóricas y tácticas adquiridas en el curso REACT/HEAT al contexto latinoamericano aporta un valor transformador para la labor de las perosnas defensoras en tres dimensiones fundamentales. La primera dimensión es el fortalecimiento de la Protección Preventiva en un entorno hostil donde la defensa de los derechos humanos conlleva riesgos vitales, la capacitación en protocolos HEAT (evaluación de riesgos y seguridad operacional) proporciona herramientas prácticas para salvaguardar la vida y la integridad física de forma sostenible. La segunda dimensión, es la implementación real del Triple Nexus para diseñar proyectos comunitarios que integren la defensa de los derechos humanos con el desarrollo socioeconómico y la atención a emergencias, garantizando que las mujeres y las juventudes lideren sus propios procesos de paz. Y la tercera dimensión, es la transición de la Seguridad Nacional a la Seguridad Humana, que permite fundamentar exigencias técnicas hacia los Estados para abandonar modelos militarizados de seguridad pública, impulsando reformas institucionales (SSR) orientadas al respeto irrestricto de los derechos humanos, la perspectiva de género y la gobernanza democrática.

Por ultimo, he de señalar que el programa REACT trasciende la mera capacitación técnica,  pues,  representa un marco integral que articula la alta diplomacia internacional con las luchas sociales en el territorio; como alguna vez lo dijo el Premio Nobel de la Paz Kofi Annan: “No podemos construir la paz sin aliviar las desigualdades, ni podemos construir la libertad sobre cimientos de injusticia”. Estas herramientas fortalecen la resiliencia de las organizaciones civiles, protegen la vida de quienes defienden la dignidad humana y trazan rutas sostenibles para la consecución de una paz justa, resiliente e inclusiva en nuestra región.

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