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Arbain: el impacto geopolítico de una fe en resistencia

Cada año se conmemora al-‘Arbain (del árabe  الأربعين )- simplemente Arbain para el público hispanohablante- cuyo significado es: cuarenta,  y hace referencia a la festividad que ocurre exactamente 40 días después de ‘Ashura, el día de luto que conmemora el martirio de Imam Hussein (as), nieto del Profeta Muhammad (Pb) e hijo de Imam ‘Ali (as), quien fue martirizado durante la batalla de Kerbalá a manos del ejército del califa Omeya Yazid I. Es una de las conmemoraciones religiosas más importantes del Islam, sobre todo en la rama chií, y constituye la peregrinación anual más grande del mundo (véase Cuadro 1). 

En la tradición islámica, 40 días es el periodo habitual de duelo tras el fallecimiento de un ser querido. En esa misma línea, la conmemoración encuentra su remembranza. De esta forma, millones de peregrinos -de entre 15 a 25 millones de personas- viajan a pie en una caminata desde distintas ciudades hasta recorrer unos 80 kilómetros desde Nayaf a Kerbalá, en Iraq, donde se encuentra el santuario de Imam Hussein (as) (véase Cuadro 2.).

La conmemoración de Arbain se realiza desde el año 61 de la Hégira (base del calendario islámico) en el día 20 del mes de Safar (segundo mes del año), coincidente con el año 680 d. C. Fue en esta fecha cuando los familiares de Imam Hussein (as), sobrevivientes de Kerbalá ,regresaron al lugar de la batalla para recordar su martirio. Su hermana Zaynab bin Ali y su hijo Ali ibn Hussein (Zayn al-Abidin), se reunieron allí con el compañero del Profeta (Pb), Yabir Ibn Abd Allah al-Ansari, a este último se le considera el primer peregrino a la tumba de Hussein. Este encuentro es visto como el inicio de la conmemoración.

Después de esta primer visita y encuentro de duelo en Kerbalá, se convirtió en una tradición y entre los siglos VIII y IX la práctica de visitar la tumba de Hussein se consolidó entre los creyentes, principalmente en las comunidades shías (shiat ‘Ali, Partidarios de ‘Ali). Durante el Califato abasí (750-1258) hubo etapas de tolerancia y otras de persecución; incluso, algunos califas restringieron o prohibieron la peregrinación. En tanto que en el periodo de la Dinastía Safaví (1501-1736) adquirió un carácter masivo en Irán e Iraq. Para la época contemporánea, bajo el Iraq baazista de Salaam Hussein (1979-2003), la marcha fue severamente reprimida pero, tras su caída, la peregrinación resurgió y creció hasta convertirse en una de las mayores concentraciones religiosas del mundo, con decenas de millones de participantes en aumento, cada año (véase Cuadro 3).

Para el musulmán de la rama shiíta, lo importante no es la distancia recorrida, sino lo que el camino representa interiormente, en cuanto a fe y espiritualidad viva, pues Hussein (as) simboliza la persona que se negó a apoyar la injusticia, aunque eso le costara la vida. Por esa razón, Arbain es una afirmación de la verdad, la dignidad y la conciencia moral. Los peregrinos, cuando caminan, se preguntan a sí mismos: ¿qué hago frente a la injusticia? ¿qué valores estoy dispuesto a defender? Cada paso tiene un significado simbólico:

  • Recordar: mantener viva la memoria de quienes sufrieron por defender lo correcto.
  • Purificarse: el esfuerzo físico, el cansancio y la paciencia ayudan a mirar hacia dentro y reconocer las debilidades propias.
  • Servir: en la ruta, miles de personas ofrecen agua, comida y descanso gratuitamente. Ese servicio es una forma de adoración, no persigue el lucro, es totalmente desinteresado.
  • Igualdad: ricos y pobres, hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, personas de distintas nacionalidades caminan juntos. El camino recuerda que ante Dios (Al-Lah, en árabe) el valor humano no depende del poder ni de la riqueza.
  • Cercanía a Dios: la caminata se vive como una oración prolongada, un tiempo de silencio interior y reflexión profunda.

Cuadro 1.

Fuente: Elaboración propia con asistencia de inteligencia artificial (ChatGPT, OpenAI), 2026.

El número cuarenta (como ocurre en otras tradiciones religiosas) simboliza un periodo de transformación. Marca el momento en que el dolor inmediato se convierte en conciencia y aprendizaje espiritual. Los peregrinos se lamentan, pero es una lamentación que recuerda el suceso para tomar conciencia de su paso por este mundo y la esperanza del que viene.

La hospitalidad y el servicio forman parte de los anfitriones quienes, a pesar de su condición económica, gastan sus ahorros para atender a los visitantes desconocidos, pues en su lectura servir al peregrino es servir a Al-Lah y honrar a Hussein (as). Esto convierte la conmemoración en una escuela de generosidad.

Estos componentes dejan de ser exclusivos del Islam en su rama shiíta para convertirse en un mensaje humano, un mensaje universal, para comprender ideas tales como: defender la verdad, rechazar la opresión, cuidar al necesitado, mantener la dignidad en tiempos difíciles y construir fraternidad entre personas diferentes. La llegada a Kerbalá renueva el compromiso ético y recuerda que la espiritualidad no consiste sólo en el rezo, sino en una vida con justicia, compasión y dignidad. 

Cuadro 2.

Fuente: Elaboración propia con asistencia de inteligencia artificial (ChatGPT, OpenAI), 2026.

Fuente: Elaboración propia con asistencia de inteligencia artificial (ChatGPT, OpenAI), 2026.

Para la edición de 2026, el 20 de Safar de 1448 H. coincidió con el 4 de agosto, en medio de una escalada bélica regional que comenzó con la Tormenta de al-Aqsa el 7 de octubre de 2023 y que ha ido expandiéndose a partir de la respuesta israelí en forma de genocidio contra la Franja de Gaza (Palestina) y la apertura de frentes de ataque contra el sur del Líbano y su capital, Beirut y el avance en Siria tras la salida de Bashar al-Assad en 2024. Sin embargo, se recrudece cuando un ataque conjunto entre Estados Unidos e Israel decidió golpear a Irán primero, en junio de 2025 y, después, en febrero de 2026. Mientras que el primer ataque duró 11 días, el segundo se mantiene al momento de escribir estas líneas a pesar de los “alto el fuego” y en medio de negociaciones no respetadas por parte de los agresores.

En este escenario, la peregrinación anual de Arbain adquiere un significado geopolítico  sumamente relevante pues coloca a una fe al centro del debate público no sólo por las enseñanzas propias, sino por los ánimos que se levantan frente a un ataque que se considera injusto y carente de toda legitimidad. Sobre todo, frente a la rama shiíta del islam, que se han constituído como un “Eje de la Resistencia”, una alianza informal que las necesidades de defenderse ha obligado a coaligarse con la finalidad de perseguir objetivos comunes, aunque con agenda e intereses propios (véase Cuadro 4).

Entre los medios de comunicación regionales e internacionales, analistas y  think tanks estadounidenses y europeos, se ha utilizado el concepto expresado por el rey de Jordania, Abdalá II, de “Media Luna shiíta” (Shiite Crescent), para hacer referencia a una supuesta expansión de la influencia iraní en Iraq, Siria y Líbano; en gran medida coincidente con el Eje de Resistencia.

Cuadro 3.

Asistencia a la Peregrinación de Arbaín

Fuente: Elaboración propia con asistencia de inteligencia artificial (ChatGPT, OpenAI), 2026.

Sin embargo, el concepto de “Media Luna Shiíta” guarda muchas críticas: 1) homogeneiza la diversidad de escuelas y comunidades shiítas existentes en la región (Richard, 1996); 2) insinúa una lealtad automática a Irán por su filiación religiosa; 3) exagera la centralidad de Irán en la toma de decisiones y se les quita capacidad de agencia a cada grupo; 4) ignora las diferencias nacionales y las trayectorias históricas propias de las poblaciones involucradas; 5) simplifica una red compleja como si fuera un bloque monolítico y estático coherente; 6) forma parte del discurso sectario, instrumentalizado como mecanismo de poder para generar división a partir de la identidad religiosa, sectarianization (Hashemi y Postel, 2017), por señalar sólo algunos puntos.

Por su parte, el Eje de la Resistencia sí se constituye como una red transnacional de actores estatales y no estatales que comparten, en distintos grados, una agenda de resistencia a la hegemonía en la región por parte de Estados Unidos e Israel, en una defensa de la autonomía estratégica regional y vínculos políticos, militares, religiosos y sociales, construídos históricamente entre los actores implicados. Y esta alianza pudo constatar la cercanía en sus vínculos, más que en la respuesta conjunta a la agresión, en el funeral de Ayatolá Seyyed Ali Jamenei, que se presentaron en Teherán para expresar sus condolencias.

Todos los actores se reconocen mutuamente y comparten un repertorio transversal: 1) antiimperialismo; 2) antisionismo y ocupación; 3) defensa de Palestina; 4) soberanía regional y expulsión de actores no regionales; 5) memoria de Kerbalá y el sacrificio de Imam Hussein (as). Por lo tanto, el eje no sólo constituye un asunto militar, sino que se expresa en conexiones de fe profunda e identidad, mediante: seminarios, fundaciones caritativas, redes educativas, comercio transfronterizo y, desde luego, peregrinaciones. Aquí entra Arbain y su significado actual para el Eje de la Resistencia como espacio de confluencia de apoyo, resiliencia y de conciencia del significado de su actuación.

Cuadro 4.

  Eje de la Resistencia (o media luna shiita)

Fuente: Elaboración propia con asistencia de inteligencia artificial (ChatGPT, OpenAI), 2026.

La peregrinación de Arbain se ha convertido en un indicador visible no sólo de la relación bilateral entre Iraq e Irán (beneficiados a partir de la caída de Saddam), sino de todo el Eje constituído a partir de una lucha común. Recupera así el mensaje original del Islam shiíta, sobre todo, en el mensaje de Kerbalá, donde se recuerda que se trata de una peregrinación de memoria, amor y justicia en la que millones de personas caminan para recordar que la dignidad humana vale más que el poder y que el servicio a los demás es un camino a la liberación, hacia Dios. 

Bibliografía:

Barzegar, Kayhan (2008). “Iran and the Shiite Crescent: Myths and Realities.” Brown Journal of World Affairs.

Haddadin, Fadi (2017). “The ‘Shia Crescent’ and Middle East Geopolitics”. Foreign Policy Association

Hashemi, Nader y Postel, Danny (2017). Sectarianization. Mapping the New Politics of the Middle East. Oxford University Press.

Richard, Yann (1996). El Islam shií. Bellaterra.

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